Vidas · Colombia
A la una y cinco de la tarde del 9 de abril de 1948, Jorge Eliécer Gaitán salió de su oficina en el centro de Bogotá para ir a almorzar. En la puerta del edificio, un hombre le disparó varias veces. Murió poco después en una clínica. La multitud linchó al presunto asesino, Juan Roa Sierra, y la ciudad ardió durante días. Ese episodio, el Bogotazo, suele contarse como un estallido. Pero para entenderlo hay que entender al hombre.
Datos clave
- NacimientoBogotá, 23 de enero de 1898, según la Enciclopedia del Banco de la República; algunos documentos personales indican 1903
- FormaciónDerecho en la Universidad Nacional; doctorado en Roma
- CargosAlcalde de Bogotá, ministro de Educación y de Trabajo
- Elección de 1946Tercero, con unos 359.000 votos; la división liberal dio el triunfo al conservador Mariano Ospina Pérez
- Muerte9 de abril de 1948, en la carrera Séptima de Bogotá
Del barrio de Las Cruces a Roma
Gaitán venía de una familia de clase media baja de Bogotá, un origen poco habitual entre los dirigentes de su época. Estudió Derecho en la Universidad Nacional, donde presentó una tesis titulada «Las ideas socialistas en Colombia», y luego se doctoró en Roma, en el ambiente del penalista Enrico Ferri. Volvió con fama de jurista brillante y orador temible, según la Enciclopedia del Banco de la República.
Su nombre se hizo nacional en 1929. En la Cámara de Representantes sostuvo un debate de varios días sobre la masacre de las bananeras, la matanza de trabajadores en huelga de la United Fruit Company en la zona bananera del Magdalena, en diciembre de 1928. El Centro Nacional de Memoria Histórica lo recuerda como un momento fundacional de la denuncia de la violencia de Estado en Colombia.
Un liberal incómodo para los liberales
Gaitán nunca encajó del todo en su partido. A comienzos de los años treinta fundó su propio movimiento, la Unión Nacional Izquierdista Revolucionaria (UNIR), que disolvió en 1935 para volver al liberalismo. Fue alcalde de Bogotá durante unos meses y ministro de Educación y de Trabajo en gobiernos liberales. Su discurso dividía la sociedad entre el «país político», el de las élites de ambos partidos, y el «país nacional», el de la gente común.
Esa visión explica la elección de 1946. El liberalismo se presentó dividido: el candidato oficial, Gabriel Turbay, y Gaitán, como disidente. Según los datos electorales recopilados por la Universidad de Georgetown, el conservador Mariano Ospina Pérez ganó con 565.939 votos, frente a 441.199 de Turbay y 358.957 de Gaitán. Sumados, los liberales eran mayoría. Después de esa derrota, Gaitán se convirtió en jefe único del partido y en el favorito para 1950.
La Marcha del Silencio
La violencia contra los liberales en el campo crecía. El 7 de febrero de 1948, Gaitán convocó en la Plaza de Bolívar una manifestación en la que se pidió a los asistentes no gritar ni aplaudir. Según el Centro Nacional de Memoria Histórica, más de 50.000 personas llevaron banderas negras. Gaitán leyó ante ellas un texto conocido como la Oración por la paz, dirigido al presidente Ospina.
“Impedid, señor Presidente, la violencia. Sólo os pedimos la defensa de la vida humana, que es lo menos que puede pedir un pueblo.
Jorge Eliécer Gaitán, Oración por la paz, 7 de febrero de 1948
Dos meses después estaba muerto. Tenía la elección de 1950 a su alcance y un partido unificado detrás, algo que ningún otro dirigente liberal había logrado desde la derrota de 1946.
El día después
El asesinato ocurrió mientras se celebraba en Bogotá la IX Conferencia Panamericana, de la que saldría la Organización de Estados Americanos. En la ciudad estaban, entre muchos otros, un joven estudiante cubano llamado Fidel Castro y el venezolano Rómulo Betancourt, el mismo que en 1931 había firmado en Colombia el Plan de Barranquilla contra Juan Vicente Gómez. Los saqueos, los incendios y la represión dejaron en Bogotá un número de muertos que las estimaciones sitúan entre cientos y varios miles, y la violencia partidista se agravó en el campo durante los años siguientes.
Quién mandó matar a Gaitán sigue sin respuesta judicial definitiva. Las hipótesis han apuntado en direcciones opuestas, y ninguna ha sido probada. Lo que no admite duda es su legado: su figura ha sido reclamada por liberales, por la izquierda y hasta por movimientos que él no habría reconocido. Esa disputa por su herencia dice mucho de cómo funciona el populismo en América Latina, un tema que tratamos en cómo se combate el discurso de un populista, y de la persistencia de las élites que él denunció, como discutimos en Colombia, la dictadura perfecta.
Ver las fuentes consultadas
- Enciclopedia Banrepcultural, «Jorge Eliécer Gaitán»
- Centro Nacional de Memoria Histórica, «Oración por la paz. Por Jorge Eliécer Gaitán»
- Centro Nacional de Memoria Histórica, «Cuatro días de verdad: el debate histórico de Gaitán sobre la masacre de las bananeras»
- Political Database of the Americas, Universidad de Georgetown, elecciones presidenciales en Colombia 1826-1990
Imagen destacada (collage): Jorge Eliécer Gaitán en 1936, Revista Credencial Historia (dominio público); el Bogotazo, Daniel Pradilla Holguín (CC BY-SA 3.0); Casa Museo Jorge Eliécer Gaitán, C.hernandezprada (CC BY-SA 4.0). Vía Wikimedia Commons. Collage: codiguillos.com (CC BY-SA 4.0).
