Oliver Blanco: el opositor que denunció al PSUV y hoy es el canciller de Delcy

El 14 de enero de 2016, un joven de 24 años, director de Comunicaciones de la Asamblea Nacional (AN, el Parlamento venezolano, entonces con mayoría opositora), denunció que lo habían sacado de una reunión en el Ministerio de Comunicación e Información (Minci). Según él, aquel encuentro con las oficinas de prensa del Estado no era técnico: servía «para bajar lineamientos políticos proselitistas» del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), el partido de gobierno. «La Asamblea ya no es un ministerio legislativo», escribió entonces, según recogió El Cooperante.

Ese joven era Oliver Blanco. Diez años más tarde, el 29 de octubre de 2026, la presidenta encargada Delcy Rodríguez lo nombró canciller de Venezuela. Los medios del Estado que él, en 2016, regulaba dentro del Parlamento, como Radio Nacional de Venezuela (RNV) y Venezolana de Televisión (VTV), anunciaron su designación con todos los honores.

No es la primera vez que alguien cambia de bando en la política venezolana. En este caso, sin embargo, el recorrido es poco común: pasa por Acción Democrática, por el entorno de un empresario acusado en Estados Unidos y por el despacho de los hermanos Rodríguez. Y termina con dos de las caras más visibles de la persecución política felicitándolo públicamente.

Quién es

Oliver Blanco Marcos tiene 35 años y es internacionalista egresado de la Universidad Central de Venezuela (UCV), según su currículo oficial en la Cancillería. El Nacional le atribuye además una maestría en Estudios Políticos y de Gobierno de la Universidad Metropolitana. Como recordó El Pitazo, no es periodista de profesión, aunque casi toda su carrera ha girado alrededor de la comunicación política.

Empezó muy temprano. En las primarias opositoras de 2012 fue jefe de campaña de Diego Arria, con 19 años. Ese mismo año se acercó a Henry Ramos Allup, secretario general de Acción Democrática (AD), y entró en su círculo de confianza. Dirigió en 2013 la campaña de Diana D’Agostino, esposa de Ramos Allup, a la Alcaldía de El Hatillo. Entre 2013 y 2019 fue secretario de Organización Juvenil del partido. Cuando Ramos Allup asumió la presidencia de la AN en 2016, Blanco quedó al frente de la Dirección de Comunicaciones Estratégicas y Relaciones Institucionales.

Según una fuente política anónima consultada por El Pitazo, su salida del entorno de Ramos Allup terminó en una reunión «acalorada»: lo acusaron de ser un «infiltrado» y de filtrar información de la familia del dirigente. Esa versión no ha sido confirmada públicamente por ninguna de las partes.

De El Cooperante a Gorrín, y de Gorrín a los Rodríguez

Después de su paso por el Parlamento, Blanco fundó y editó el portal El Cooperante. De acuerdo con El Pitazo y el diario 2001, luego fue asesor de Raúl Gorrín, dueño de Globovisión, requerido por la justicia estadounidense por presunto lavado de dinero.

Ese vínculo salió a la luz en noviembre de 2018. La periodista Marianella Salazar difundió una foto de Blanco, sonriente, junto a Gorrín. La respuesta de Blanco en Twitter fue un insulto personal contra la periodista que provocó un aluvión de críticas, según la reseña de la época.

En los últimos años, siempre según El Pitazo y 2001, trabajó con Delcy y Jorge Rodríguez en tareas de comunicación, incluida la producción de contenidos para redes sociales. Es decir, cuando llegó a la Cancillería ya no venía de la oposición: venía del equipo de Delcy.

Tres cargos en ocho meses

Tras la operación estadounidense del 3 de enero de 2026, que terminó con la captura de Nicolás Maduro, Rodríguez quedó al frente del Gobierno y empezó a rehacer su gabinete. El 23 de febrero nombró a Blanco viceministro para Europa y América del Norte, y lo presentó como un «joven de las relaciones internacionales que ha tenido militancia partidista opositora». Él respondió: «No milito en el partido de gobierno y por eso valoro esta decisión».

El 24 de julio pasó a ser viceministro primero de Relaciones Exteriores y Comercio Internacional, un cargo creado para él. El 29 de octubre reemplazó a Félix Plasencia como canciller. Plasencia pasó a dirigir Asuntos Internacionales de la Presidencia, con la misión de recuperar el oro venezolano retenido en el Banco de Inglaterra, informó EFE.

Cronología

  • 2012: jefe de campaña de Diego Arria, a los 19 años.
  • 2013–2019: dirigente juvenil de AD y hombre de confianza de Ramos Allup.
  • 14 ene 2016: denuncia que el Minci baja «lineamientos proselitistas del PSUV».
  • Nov 2018: se difunde su foto con Raúl Gorrín.
  • 3 ene 2026: captura de Maduro; Delcy Rodríguez asume.
  • 23 feb 2026: viceministro para Europa y América del Norte.
  • Mar–abr 2026: reuniones en Washington y en la Casa Blanca.
  • 24 jul 2026: viceministro primero.
  • 29 oct 2026: canciller.

El hombre de Caracas en Washington, sin pruebas de que Washington lo haya puesto

Bloomberg Línea lo describe como «uno de los principales artífices de la apertura diplomática» con Estados Unidos. Los hechos están documentados. A finales de marzo viajó a Washington con Plasencia para reinstalar la misión diplomática y se reunió con el subsecretario de Estado Christopher Landau y con los funcionarios Michael Kozak y Caleb Orr, según la Cancillería. El 1 de abril publicó una foto en el edificio de oficinas ejecutivas del complejo de la Casa Blanca, reseñó EFE. En septiembre acompañó a Rodríguez en la Asamblea General de la ONU, donde El Mundo lo llamó «una de las estrellas de su nuevo gobierno de tecnócratas».

Conviene marcar el límite: hasta hoy no hay documentos ni reportes creíbles de que Estados Unidos haya impulsado su nombramiento. Tampoco de que haya recibido fondos de agencias estadounidenses como la NED o USAID, ni de que haya vivido o trabajado en ese país. Que sea el interlocutor de Caracas ante Washington no lo convierte en el hombre de Washington. Queda, eso sí, una paradoja: el principal enlace con la Administración Trump fue asesor de un empresario al que la justicia de ese país quiere juzgar.

Las felicitaciones que incomodaron

El nombramiento generó una reacción inesperada. Rocío San Miguel, abogada y defensora de derechos humanos que pasó casi dos años presa bajo Maduro, le escribió en X: «Querido @OliverBlanco, te felicito por tu nombramiento como canciller de Venezuela […] Un abrazo, amigo», recogió El Universal. Le pidió que contribuya a «la seguridad, los derechos humanos y el diálogo democrático». San Miguel regresó a Venezuela en mayo con permiso del Gobierno para cerrar su caso judicial.

Bony Pertiñez Heidenreich, abogada y fundadora del Observatorio de Justicia, también lo felicitó. Es exesposa del excomisario Iván Simonovis, uno de los presos políticos más emblemáticos del chavismo. Recordó que lo conoce «desde que tenías apenas 18 años, cuando trabajamos juntos en nuestro programa de radio dedicado a la defensa de los derechos humanos», en Radio Caracas Radio (RCR), y pidió la libertad de todos los presos políticos.

La respuesta en redes fue mayoritariamente de rechazo, según Bitácora58. «Mucho discurso de justicia y DDHH para terminar lavándole la cara al poder», escribió un usuario. Pertiñez desactivó los comentarios. Puede haber otra lectura: algunas víctimas del sistema prefieren tener a un interlocutor conocido dentro del poder. Pero es una hipótesis: ninguna de las dos lo ha explicado así.

El historial que ya no está

Queda un último detalle. Según El Pitazo, tras su primer nombramiento en febrero, Blanco borró todas sus publicaciones en X, donde tiene cuenta desde 2009, y dejó solo siete en Instagram, de donde eliminó incluso fotos en las que lo habían etiquetado. La denuncia de 2016 contra el PSUV y la respuesta de 2018 a Marianella Salazar solo sobreviven en notas de prensa y en archivos.

Ahora que representa a Venezuela ante el mundo, la pregunta es si aquel crítico del proselitismo del PSUV dirigirá una política exterior «que represente a todos los venezolanos», como prometió al asumir, o si su historial borrado era el anticipo de lo que viene.

Lo que no está confirmado
  • No hay evidencia de que Estados Unidos haya impulsado su nombramiento ni de que haya recibido fondos de la NED, USAID o el Departamento de Estado.
  • El nombre, el año y el formato del programa de derechos humanos en RCR solo constan en el testimonio de Bony Pertiñez.
  • La acusación de que fue un «infiltrado» en AD proviene de una fuente anónima citada por El Pitazo.
  • No se conocen públicamente el alcance ni las fechas de su asesoría a Raúl Gorrín y a los hermanos Rodríguez.
  • No hay datos verificados sobre su lugar de nacimiento ni sobre si concluyó su maestría.
  • Al cierre de esta nota no había reacción oficial del Gobierno de EE. UU. ni de los partidos de oposición a su designación.

Fuentes: Prensa Presidencial, EFE, Bloomberg Línea, El Nacional, RNV, 2001, El Pitazo, Cancillería venezolana (MPPRE), El Cooperante, Maduradas, El Mundo, El Universal, El País y Bitácora58, con enlaces en el texto.

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