¿Quién era Julio Mario Santo Domingo hijo? El heredero que coleccionó drogas, ocultismo y contracultura

Julio Mario Santo Domingo Braga (1958-2009), conocido como Julio Mario Santo Domingo hijo o «Jr.», fue el primogénito del magnate colombiano Julio Mario Santo Domingo y el único hijo de su primer matrimonio. Se sentó en las juntas directivas del grupo familiar, pero dedicó su vida y buena parte de su fortuna a reunir la mayor colección privada del mundo sobre drogas, estados alterados de conciencia y contracultura, hoy depositada en la Universidad de Harvard. Murió de cáncer en Nueva York a finales de marzo de 2009, dos años antes que su padre.

Su nombre aparece casi siempre como nota al pie: el padre de Tatiana Santo Domingo, la nuera de Carolina de Mónaco; el hermano mayor de Alejandro, el actual cabeza del clan. Pero la biografía que dejan los documentos es la de un personaje mucho más raro que un heredero discreto.

¿Quién era Julio Mario Santo Domingo hijo?

Nació en 1958 (la ficha de Harvard dice 1957) del matrimonio entre Julio Mario Santo Domingo Pumarejo, el empresario que convirtió a Bavaria en el corazón de uno de los mayores conglomerados de América Latina, y la brasileña Edyala Braga. Fue el único hijo de esa unión. Del segundo matrimonio de su padre, con Beatrice Dávila, nacerían sus medios hermanos Alejandro y Andrés.

Estudió literatura comparada en la Universidad de Columbia, en Nueva York, y Derecho en la Universidad Panthéon-Assas de París, según recoge su ficha biográfica. El obituario que publicó El Espectador el 4 de abril de 2009, periódico que entonces pertenecía al grupo familiar, añade un detalle revelador: su monografía de grado fue sobre En busca del tiempo perdido, de Marcel Proust.

De ahí salió todo lo demás. Los poetas franceses del siglo XIX, Baudelaire, Rimbaud y Verlaine, se convirtieron en una obsesión de coleccionista. Según el mismo obituario, en su biblioteca reposaba un ejemplar de Las flores del mal firmado por Baudelaire.

¿A qué se dedicaba? El empresario que prefería los libros

No fue un hombre ajeno a los negocios. Caracol Radio informó a su muerte que integraba las juntas directivas de Caracol Televisión, de la editora de El Espectador y de las revistas Cromos y Shock. El Colombiano mencionó además Valorem y Comunican S.A. La biblioteca de Harvard, sin embargo, lo describe de otra manera: «un asesor de inversiones que renunció a sus intereses empresariales para dedicarse a coleccionar».

El Espectador resumió esa tensión con una frase que hoy suena casi a epitafio: su vida estuvo guiada «por la obligación heredada, fruto de la natural condición de empresario, así como por su pasión hacia la cultura».

Esa pasión tenía ramas inesperadas. Fue ahijado de Ahmet Ertegun, el cofundador turco-estadounidense de Atlantic Records, el sello de Ray Charles y Aretha Franklin, y patrocinó libros de lujo sobre música, entre ellos un compendio en cuatro tomos sobre el Festival de Jazz de Montreux. Era hincha del Junior de Barranquilla y, según el diario, llegó a ser uno de los socios mayoritarios del AS Saint-Étienne francés, al punto de ausentarse de reuniones de negocios para buscar jóvenes jugadores brasileños para el club.

¿Qué hay en la colección Santo Domingo de Harvard?

Aquí está la parte que ninguna ficha rápida suele explicar bien. En 2001 o comienzos de 2002, Santo Domingo compró la Fitz Hugh Ludlow Memorial Library, una biblioteca de San Francisco especializada en literatura sobre drogas psicoactivas, fundada en los años setenta por los libreros Michael Horowitz y William Dailey, junto con Robert Barker y Michael Aldrich. La integró a sus propios fondos y el conjunto pasó a conocerse con unas siglas difíciles de olvidar: LSD Library, por Ludlow-Santo Domingo.

Cuando la colección llegó a Harvard en 2012, la biblioteca la describió como «la colección privada más grande del mundo sobre estados alterados de la mente»: más de 50.000 piezas. La Harvard Gazette calculó unos 30.000 libros y 25.000 carteles, fotografías y efímeros, con piezas que se remontan al siglo XVI.

El inventario es vertiginoso:

  • Tratados científicos y médicos sobre cannabis, hachís, opio, coca, peyote, LSD y anestésicos.
  • Más de 3.000 novelas pulp: policiacas, ciencia ficción, ediciones de bolsillo y erótica.
  • Cientos de carteles y volantes del Mayo francés de 1968.
  • Publicaciones de grupos como Weather Underground, Students for a Democratic Society y las Panteras Negras.
  • Unos 2.000 carteles y fotogramas de películas sobre drogas y happenings psicodélicos.
  • Cartas manuscritas de Baudelaire y tratados botánicos antiguos.

El obituario de El Espectador apunta además a sus «pesquisas en el área de la magia negra», al mundo de las plantas alucinógenas y a la espiritualidad de las tradiciones no occidentales. Harvard lo resume así: sus intereses iban desde la poesía francesa del fin de siècle hasta «explorar el mundo interior del hombre a través de las drogas, el misticismo, el ocultismo, el sexo y los tabúes sociales».

Leslie Morris, curadora de Libros y Manuscritos Modernos de la Houghton Library, viajó a Europa para ver los fondos. Encontró habitaciones enteras llenas de cajas y estanterías. «Siempre lo explico como sexo, drogas y rock and roll», dijo a la Gazette. Y precisó: la parte musical se fue al Salón de la Fama del Rock and Roll de Cleveland. Harvard «se quedó con el sexo y las drogas».

Mito y realidad: ¿Santo Domingo donó su colección a Harvard?

Se repite que la colección fue «donada». No es exacto. Según la propia Morris, se trata de un depósito a largo plazo: «No somos los dueños», dijo en 2012. La familia conserva la propiedad y pidió a la universidad catalogarla y abrirla a investigadores. Tampoco está en un solo edificio: hay piezas en la Houghton, en la Widener, en las bibliotecas de botánica, en la de Bellas Artes y en el Centro de Historia de la Medicina de la Countway Library.

Otro error frecuente viene de la prensa: el Harvard Crimson escribió en noviembre de 2012 que el material llegó de «un multimillonario colombiano que también fue embajador de su país en China», mezclando al hijo coleccionista con el padre. Y no todo fue a Harvard: el blog especializado Booktryst documentó que una selección sobre la contracultura de los sesenta fue adquirida por la librería londinense Maggs y que piezas de erótica y de Baudelaire salieron a subasta en Christie’s París sin indicar su procedencia.

Su perfil encaja en una tradición latinoamericana de coleccionistas con fortuna industrial, como la de Patricia Phelps de Cisneros o Ella Fontanals-Cisneros. La diferencia es el objeto: ellas buscaron arte; él, los márgenes de la cultura.

¿Cómo era su relación con su padre?

Conviene decirlo sin adornos: no hay registros públicos de una ruptura entre ambos, y cualquier relato sobre peleas familiares que circule sin fuentes debe tomarse con cautela. Lo documentado es que el hijo cumplió un papel en las juntas del grupo mientras su vocación iba por otro lado, y que el conglomerado terminó dirigido por su medio hermano Alejandro. El Espectador, entonces propiedad de la familia, habló de una vida «marcada por la obligación heredada» que, «de cualquier manera, asumió».

La cronología familiar tuvo un giro trágico. Julio Mario hijo murió antes que el patriarca, que falleció en Nueva York el 7 de octubre de 2011.

¿Quién heredó la parte de Julio Mario Santo Domingo hijo?

Cuando murió el padre, la revista Semana explicó que Forbes había dividido la fortuna entre los tres hijos, con unos 4.400 millones de dólares para cada uno, y que la porción de Julio Mario hijo pasaba a sus dos hijos. Años después, según recoge la ficha de Tatiana Santo Domingo, Forbes revisó esa estructura: la mitad del patrimonio de Julio Mario hijo había quedado en manos de su viuda, Vera Rechulski, que entró así en la lista de multimillonarios con cerca del 11% del holding familiar con sede en Luxemburgo.

¿Quiénes son su esposa y sus hijos?

Se casó con la brasileña Vera Rechulski, exmodelo que, según la revista ¡Hola!, se dedica a las antigüedades y vive discretamente entre París, Nueva York y Río de Janeiro. Tuvieron dos hijos:

  • Tatiana Santo Domingo, nacida el 24 de noviembre de 1983 en Nueva York y criada entre Ginebra y París. Cofundadora de la marca Muzungu Sisters, se casó con Andrea Casiraghi, hijo de Carolina de Mónaco. Su padre conoció a Andrea, pero no alcanzó a verlos casados ni a conocer a sus nietos.
  • Julio Mario Santo Domingo III, nacido en 1985, DJ y organizador de fiestas de música electrónica en Nueva York. En 2015 se casó en secreto con la periodista argentina Nieves Zuberbühler.

¿De qué murió Julio Mario Santo Domingo Braga?

De un cáncer que, según El Espectador, comenzó en un pulmón y le fue diagnosticado en octubre de 2008. Murió en Nueva York a finales de marzo de 2009, con 51 años. Las fuentes no coinciden en el día exacto: algunas fichas dan el 25 de marzo y la noticia de Caracol Radio salió el 28. El obituario recuerda que Lenny Kravitz lo visitó durante la enfermedad y que a su funeral llegaron flores de Yoko Ono.

Dejó un legado que hoy pueden consultar investigadores de todo el mundo, más que una empresa. Para una dinastía que se hizo con cerveza, televisión y aviación, no deja de ser una ironía: su apellido sobrevive también en un catálogo de Harvard, entre manuales de cultivo de cannabis, carteles de 1968 y cartas de Baudelaire.

Preguntas frecuentes

¿Quién fue Julio Mario Santo Domingo Jr.?

Julio Mario Santo Domingo Braga (1958-2009), hijo mayor del magnate Julio Mario Santo Domingo y de la brasileña Edyala Braga. Fue miembro de juntas del grupo familiar y, sobre todo, coleccionista de libros y de materiales sobre drogas, contracultura y ocultismo.

¿Qué colección tiene Harvard de Santo Domingo?

La Ludlow-Santo Domingo Library, con más de 50.000 piezas sobre drogas psicoactivas, estados alterados, erótica y contracultura de los siglos XIX y XX. Llegó a Harvard en 2012 como depósito a largo plazo; la familia conserva la propiedad.

¿Con quién se casó Julio Mario Santo Domingo Braga?

Con la brasileña Vera Rechulski, con quien tuvo a Tatiana Santo Domingo (1983) y a Julio Mario Santo Domingo III (1985).

¿Cuándo murió Julio Mario Santo Domingo hijo?

A finales de marzo de 2009 en Nueva York, a los 51 años, por un cáncer diagnosticado en octubre de 2008. Su padre murió después, el 7 de octubre de 2011.

¿Quién heredó su parte de la fortuna Santo Domingo?

Sus herederos: según Forbes, la mitad quedó en manos de su viuda, Vera Rechulski, y otra parte pasó a sus hijos, Tatiana y Julio Mario III.

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