Vidas · Venezuela
En la novela más famosa de Venezuela, la civilización vence a la barbarie. Santos Luzardo, un abogado de Caracas, vuelve a su hato en el llano y derrota con la ley a Doña Bárbara, una cacica que gobierna por la fuerza. Su autor, Rómulo Gallegos, quiso llevar esa idea a la vida pública. Llegó a la presidencia con la mayor votación de la historia del país hasta entonces y fue derrocado nueve meses después. La ficción y la realidad terminaron de manera opuesta.
Datos clave
- NacimientoCaracas, 2 de agosto de 1884
- Obra principalDoña Bárbara (1929)
- Elección14 de diciembre de 1947, con 871.752 votos (cerca del 74 %)
- Derrocamiento24 de noviembre de 1948
- MuerteCaracas, 7 de abril de 1969
El maestro del Liceo Caracas
Gallegos fue maestro antes que político. Entre 1922 y 1930 dirigió el Liceo Caracas, donde pasaron por sus aulas jóvenes que luego dominarían la vida pública venezolana: Rómulo Betancourt, Raúl Leoni, Jóvito Villalba o Miguel Otero Silva. Varios de ellos protagonizaron las protestas estudiantiles de 1928 contra Juan Vicente Gómez y terminaron en el exilio, algunos en Colombia, donde firmarían el Plan de Barranquilla en 1931.
Como escritor, había publicado su primera novela, El último Solar, en 1920, a los 36 años. Doña Bárbara apareció en 1929 en Barcelona, en la editorial Araluce, y lo convirtió en el novelista más leído de su país. Según el Diccionario de Historia de Venezuela de la Fundación Empresas Polar, ante la tentación de una oferta del gobierno de Gómez y la enfermedad de su esposa, Teotiste, se radicó fuera del país y renunció a un cargo de senador. En Barcelona concluyó Cantaclaro (1934) y Canaima (1935).
Del aula a Miraflores
Tras la muerte de Gómez, en 1935, regresó a Venezuela. Fue ministro de Instrucción Pública entre marzo y junio de 1937, durante el gobierno de Eleazar López Contreras, diputado y, en 1941, candidato simbólico de la oposición frente a Isaías Medina Angarita. Después fue miembro fundador de Acción Democrática, el partido que organizaron sus antiguos alumnos. En octubre de 1945, un movimiento de militares jóvenes y dirigentes de AD derrocó a Medina y estableció una Junta Revolucionaria presidida por Betancourt.
Esa junta organizó las primeras elecciones presidenciales por voto universal, directo y secreto, en las que votaron por primera vez las mujeres y los analfabetos. El 14 de diciembre de 1947, Gallegos ganó con 871.752 votos, alrededor del 74 % de los válidos, frente a 262.204 de Rafael Caldera, de Copei, según la cronología de la Fundación Empresas Polar. Asumió el 15 de febrero de 1948.
Cronología
- Nace en Caracas
- Publica Doña Bárbara
- Gana las elecciones presidenciales
- Asume en febrero; es derrocado el 24 de noviembre
- Regresa a Venezuela tras la caída de Pérez Jiménez
- Muere en Caracas
Nueve meses en el poder
El gobierno de Gallegos chocó pronto con los militares que habían participado en el golpe de 1945. El 24 de noviembre de 1948, el ministro de Defensa, Carlos Delgado Chalbaud, junto a Marcos Pérez Jiménez y Luis Felipe Llovera Páez, lo derrocó. La junta militar que lo sustituyó gobernaría el país, con distintos rostros, durante diez años. Gallegos volvió al exilio. Vivió en Cuba y en México, donde murió su esposa en 1950.
Regresó en 1958, tras la caída de Pérez Jiménez, como figura respetada pero ya sin papel de gobierno. Ese año recibió el Premio Nacional de Literatura y fue elegido por unanimidad para la Academia Venezolana de la Lengua. Murió en Caracas el 7 de abril de 1969.
Un premio con su nombre
A mediados de los años sesenta, durante el gobierno de Raúl Leoni, otro de sus antiguos alumnos, el Estado venezolano creó el Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos. Su primera edición, en 1967, la ganó Mario Vargas Llosa con La casa verde; la segunda, en 1972, Gabriel García Márquez con Cien años de soledad, según la lista oficial de ganadores. García Márquez donó los cien mil bolívares del premio al recién creado Movimiento al Socialismo (MAS), como recordó El Tiempo. El premio llegó a ser uno de los más prestigiosos de la lengua española, en la tradición de grandes novelas latinoamericanas como La casa de los espíritus.
La paradoja de Gallegos sigue vigente: la Venezuela de su novela creía que la ley podía domar la fuerza. Su propio derrocamiento, como el de tantos gobiernos civiles de la región, mostró que la ley necesita instituciones y aliados para sostenerse. Su obra, igual que la de otros creadores venezolanos como Armando Reverón, quedó como un retrato del país más duradero que cualquier gobierno.
Ver las fuentes consultadas
- Diccionario de Historia de Venezuela, Fundación Empresas Polar, «Gallegos, Rómulo» (Juan Liscano)
- Fundación Empresas Polar, Cronología de historia de Venezuela, 14 de diciembre de 1947
- Ministerio de Cultura de Venezuela, «El Premio de Novela Rómulo Gallegos ha proyectado labor de grandes escritores» (2022)
- El Tiempo, «Gabriel García Márquez y Teodoro Petkoff: una amistad sin fronteras» (2019)
Imagen destacada (collage): Rómulo Gallegos hacia 1947-1948, autor desconocido (dominio público); primera edición de Doña Bárbara, Editorial Araluce, 1929 (dominio público); Gallegos con Carlos Delgado Chalbaud y Marcos Pérez Jiménez, 1948, autor desconocido (dominio público). Vía Wikimedia Commons. Collage: codiguillos.com.
