¿Quiénes eran los Reyes Magos? Lo que dice la Biblia y cómo nació la tradición

Cada 6 de enero millones de familias en España y América Latina celebran a Melchor, Gaspar y Baltasar. Sin embargo, el único texto bíblico que los menciona no dice que fueran reyes, no dice que fueran tres y no da ningún nombre. ¿Quiénes eran realmente los Reyes Magos y cómo se formó la imagen que conocemos? Esta es la historia de un relato breve que la tradición fue llenando durante más de mil años.

Lo que dice el Evangelio de Mateo

Los magos aparecen solo en el capítulo 2 del Evangelio de Mateo. El texto cuenta que, nacido Jesús en Belén «en tiempos del rey Herodes», llegaron a Jerusalén unos magos de Oriente preguntando por el rey de los judíos que había nacido, porque habían visto su estrella. Herodes, alarmado, consultó a los sacerdotes y escribas, que señalaron Belén según la profecía de Miqueas. Los magos siguieron la estrella, encontraron al niño con María, lo adoraron y le ofrecieron oro, incienso y mirra. Advertidos en sueños, regresaron a su tierra por otro camino.

Eso es todo. Lucas, el otro evangelio que narra la infancia de Jesús, no los menciona; en su relato los visitantes son pastores. Mateo usa la palabra griega magoi y no precisa ni cuántos eran ni de qué país venían.

¿Qué era un mago?

En la Antigüedad, «mago» no significaba ilusionista. El historiador griego Heródoto describe a los magos como una tribu de los medos que ejercía funciones sacerdotales en Persia: interpretaban sueños, observaban los astros y oficiaban ritos. Con el tiempo, el término se amplió a astrólogos y sabios orientales en general. Por eso la mayoría de los especialistas entiende que Mateo pensaba en astrólogos de Persia, Mesopotamia o Arabia, lo que encaja con la mención de una estrella. Los primeros artistas cristianos los representaron con gorro frigio y pantalones, la vestimenta que los romanos asociaban con los persas.

Por qué tres

El número no está en el texto: se dedujo de los tres regalos. En el siglo III, el teólogo Orígenes ya habla de tres magos y explica el sentido simbólico de los dones: oro como a un rey, incienso como a Dios y mirra, usada para embalsamar, como a un mortal. La cifra no fue unánime al principio: en algunas tradiciones orientales, sobre todo siria y armenia, se habló de doce magos. Pero en Occidente el número tres se impuso.

Por qué reyes

La transformación de magos en reyes vino de la lectura cristiana del Antiguo Testamento. El salmo 72 dice que «los reyes de Tarsis y de las islas traerán presentes; los reyes de Sabá y de Seba ofrecerán dones», e Isaías 60 habla de naciones y reyes que caminarán a la luz y traerán oro e incienso. Hacia el año 200, Tertuliano escribió que el Oriente tenía a los magos casi por reyes. En la Edad Media, la idea de tres reyes que representan a los poderosos del mundo rindiendo homenaje a Cristo se volvió dominante en el arte y la liturgia.

Melchor, Gaspar y Baltasar

Los nombres tampoco son bíblicos. Una de las primeras menciones está en el llamado Excerpta Latina Barbari, una crónica latina traducida de un original griego y de datación discutida, donde aparecen con formas como Melichior, Gathaspa y Bithisarea. El ejemplo más célebre es el mosaico de la basílica de Sant’Apollinare Nuovo, en Rávena, del siglo VI, donde los tres magos con atuendo persa llevan escritos encima los nombres Balthassar, Melchior y Gaspar. Conviene matizar que ese mosaico fue restaurado en el siglo XIX, y algunos especialistas advierten que las inscripciones actuales pueden deberse a esa intervención.

La tradición fue asignando a cada uno una edad y un origen: Melchor, anciano; Gaspar, joven o de mediana edad; Baltasar, representado desde finales de la Edad Media como africano, para simbolizar que los tres continentes conocidos (Europa, Asia y África) acudían a adorar al niño. En la América colonial hubo incluso adaptaciones locales en la pintura y el teatro religioso.

La estrella de Belén

La estrella ha generado siglos de hipótesis. En 1614, el astrónomo Johannes Kepler propuso que podía tratarse de la triple conjunción de Júpiter y Saturno ocurrida en el año 7 a. C., después de haber observado una conjunción de esos dos planetas en 1603. Otros han propuesto un cometa, una nova o una explicación puramente teológica: muchos biblistas consideran que Mateo construye un relato con ecos de la profecía de Balaam en Números 24 («una estrella saldrá de Jacob»). La datación tradicional del nacimiento de Jesús, que ya revisamos en por qué la Navidad es el 25 de diciembre, complica cualquier identificación astronómica.

Las reliquias de Colonia

Según una tradición, Elena, la madre de Constantino, habría llevado los restos de los magos a Constantinopla, y desde allí pasaron a Milán. En 1164, tras la conquista de Milán por el emperador Federico Barbarroja, su canciller, el arzobispo Reinaldo de Dassel, trasladó las supuestas reliquias a Colonia. Su llegada convirtió la ciudad en uno de los grandes centros de peregrinación de Europa y fue una de las razones para iniciar, en 1248, la construcción de su gigantesca catedral gótica. El relicario de los Tres Reyes, obra de orfebrería de Nicolás de Verdún y su taller, sigue allí. No hay forma de verificar la autenticidad de esos restos.

Una fiesta que cruzó el Atlántico

Con la colonización, la Epifanía llegó a América y se mezcló con costumbres locales. En España, las cabalgatas del 5 de enero y el roscón de Reyes son el centro de la celebración; en México se comparte la rosca de Reyes y quien encuentra la figurilla del niño escondida en el pan debe invitar los tamales el 2 de febrero, día de la Candelaria; en Puerto Rico los niños dejan hierba bajo la cama para los camellos. En muchos países de la región, la fecha marca además el cierre de las fiestas navideñas.

Mito y realidad

Mito: la Biblia dice que eran tres reyes llamados Melchor, Gaspar y Baltasar. Mateo solo habla de «magos de Oriente», sin número, títulos ni nombres.

Mito: llegaron la misma noche que los pastores. El relato de Mateo los sitúa en una «casa» y Herodes ordena matar a los niños menores de dos años, lo que sugiere un intervalo de tiempo. Los belenes juntan escenas distintas.

Realidad: para los historiadores, la historicidad del episodio es difícil de comprobar; sobre las fuentes de la vida de Jesús hablamos en ¿existió Jesús?. Lo indiscutible es su enorme peso cultural: la fiesta de la Epifanía, el 6 de enero, sigue siendo el día de los regalos en buena parte del mundo hispano.

Fuentes

Preguntas frecuentes

¿Cuántos eran los Reyes Magos según la Biblia?

La Biblia no lo dice. El número tres se dedujo de los tres regalos: oro, incienso y mirra.

¿De dónde venían los Reyes Magos?

Mateo solo dice que venían de Oriente. Lo más probable es que pensara en sacerdotes o astrólogos de Persia o Mesopotamia.

¿Dónde están enterrados los Reyes Magos?

Según la tradición, sus reliquias se conservan en la catedral de Colonia, adonde llegaron desde Milán en 1164.

¿Qué significan el oro, el incienso y la mirra?

Según la interpretación clásica, el oro alude a la realeza, el incienso a la divinidad y la mirra a la condición mortal de Jesús.

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