Valle de los Caídos (Cuelgamuros): historia, quién está enterrado y qué cambia con su resignificación

El Valle de los Caídos es uno de los monumentos más visitados y más discutidos de España. Una cruz de 150 metros domina la sierra de Guadarrama, a unos 50 kilómetros de Madrid, sobre una basílica excavada en la roca. Desde 2022 su nombre oficial es Valle de Cuelgamuros. Esta pieza explica qué es, cómo y por quién se construyó, quién está enterrado allí y en qué consiste el proyecto para transformarlo en un lugar de memoria democrática.

Contexto: un monumento ordenado por Franco

El 1 de abril de 1940, en el primer aniversario del final de la Guerra Civil, un decreto firmado por Francisco Franco ordenó levantar un monumento para «perpetuar la memoria de los caídos de nuestra gloriosa Cruzada». El lugar elegido fue el paraje de Cuelgamuros, en el término municipal de San Lorenzo de El Escorial.

Las obras se prolongaron de 1940 a 1958. El proyecto fue del arquitecto Pedro Muguruza, que dirigió los trabajos hasta que una grave enfermedad lo apartó en 1950, y de Diego Méndez, que lo sucedió y diseñó la cruz. Las grandes esculturas son en buena parte de Juan de Ávalos. El conjunto, inaugurado el 1 de abril de 1959, incluye la basílica, la cruz, una abadía benedictina y una hospedería. Se considera uno de los mayores exponentes de la arquitectura del franquismo.

Quién lo construyó

Las obras se hicieron principalmente con mano de obra de presos políticos republicanos, junto a trabajadores contratados. Los presos trabajaban bajo el sistema de redención de penas por el trabajo, que permitía reducir la condena a cambio de jornadas laborales. El número total de presos que pasaron por las obras y las condiciones en que trabajaron siguen siendo objeto de investigación y de debate entre historiadores, por lo que conviene desconfiar de cifras redondas que circulan sin fuente.

El monumento en cifras

La descripción técnica que publicó el Ministerio de Vivienda para el concurso de 2025 da una idea de la escala del conjunto:

  • La cruz, diseñada por Diego Méndez, mide 150 metros desde la base hasta la cima y se levanta en lo más alto del Risco de la Nava. Tiene estructura de acero y hormigón, chapada en granito. En su basamento están las figuras de los cuatro evangelistas y, un nivel más arriba, las de las virtudes cardinales.
  • La basílica es una gran cripta excavada en la roca granítica, de unos 272 metros de longitud. La nave y el crucero tienen una sección de 22 por 22 metros.
  • La explanada ocupa 30.600 metros cuadrados y se construyó en parte con la piedra extraída al vaciar la montaña. Se accede a ella por una escalinata de 100 metros de ancho.

Quién está enterrado allí

Franco quiso que el monumento acogiera a los caídos del bando sublevado y al fundador de Falange, José Antonio Primo de Rivera, cuyos restos se trasladaron allí en 1959. Poco antes de la inauguración, sin embargo, también se llevaron restos de combatientes republicanos, a menudo sin conocimiento ni consentimiento de sus familias. El investigador Joan Pinyol, nieto de uno de esos republicanos, documentó al menos 500 casos de restos llevados al Valle sin permiso familiar. Los traslados desde fosas y cementerios de toda España continuaron durante años.

Según los registros del propio monumento, en las criptas reposan los restos de más de 33.800 personas de ambos bandos, una parte importante sin identificar. Por eso se le ha llamado la mayor fosa común de España.

Franco murió en 1975 y fue enterrado en la basílica, aunque no había fallecido en la guerra. Esa anomalía se corrigió el 24 de octubre de 2019, cuando sus restos fueron exhumados tras el aval del Tribunal Supremo y trasladados al cementerio de Mingorrubio, en El Pardo, junto a los de su esposa, Carmen Polo. En 2023, a petición de su familia, también se exhumaron los restos de José Antonio Primo de Rivera, que fueron llevados al cementerio de San Isidro, en Madrid.

Qué dice la Ley de Memoria Democrática

La Ley 20/2022, de 19 de octubre, de Memoria Democrática, dedica su artículo 54 al monumento. Sus puntos principales son:

  • Cambia el nombre de «Valle de los Caídos» por Valle de Cuelgamuros, definido como «lugar de memoria democrática».
  • Prohíbe en todo el recinto los actos políticos o de exaltación de la guerra, de sus protagonistas o de la dictadura.
  • Declara que las criptas y los enterramientos tienen carácter de cementerio civil.
  • Establece que solo pueden yacer allí personas fallecidas a consecuencia de la guerra y ordena reubicar cualquier resto que ocupe un lugar preeminente.
  • Declara extinguida la Fundación de la Santa Cruz del Valle de los Caídos.
  • Obliga a atender las peticiones de los familiares que quieran recuperar los restos de las víctimas y, cuando la exhumación sea técnicamente imposible, a adoptar medidas de reparación simbólica.

Desde 2023, equipos forenses trabajan en las criptas para localizar e identificar restos reclamados por familias. El estado de las cajas, deterioradas por la humedad y el paso del tiempo, hace que el proceso sea lento y complejo.

La resignificación: el concurso de 2025

El Gobierno y la Iglesia católica alcanzaron un acuerdo para que la comunidad benedictina permanezca en el lugar y la basílica mantenga su uso religioso, compatible con la transformación del conjunto. El 13 de abril de 2025, el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana convocó un concurso internacional de ideas para el memorial.

Se presentaron 34 propuestas. El 12 de noviembre de 2025, el jurado, en el que figuraba el arquitecto británico David Chipperfield, premio Pritzker 2023, eligió por unanimidad la propuesta «La base y la cruz», de Pereda Pérez Arquitectos y Lignum S.L. Según el ministerio, el proyecto plantea una nueva plataforma horizontal entre el paisaje y la basílica que «rompe con el eje vertical construido durante la dictadura», sin recurrir a la demolición. El equipo ganador se encargará del centro de interpretación, la restauración del conjunto y la museografía.

Mito y realidad

Mito: «En el Valle solo están enterrados franquistas». Realidad: también hay restos de combatientes republicanos, trasladados en muchos casos sin consentimiento de las familias.

Mito: «Franco sigue enterrado en el Valle». Realidad: fue exhumado el 24 de octubre de 2019 y hoy reposa en el cementerio de Mingorrubio.

Mito: «La resignificación implica derribar la cruz». Realidad: el proyecto ganador mantiene la cruz y la basílica; el ministerio destaca que la intervención se hace «sin recurrir a la demolición».

Mito: «El Valle fue construido solo por presos». Realidad: los presos políticos fueron la principal mano de obra, pero también trabajaron obreros contratados.

Nota de actualización (octubre de 2026): el proyecto de resignificación sigue en desarrollo. Consulte la página oficial del concurso para conocer su estado.

En Codiguillos hemos escrito sobre otra herencia de la Guerra Civil: la ley de nietos y el exilio republicano en América.

Fuentes

Preguntas frecuentes

¿Por qué el Valle de los Caídos se llama ahora Valle de Cuelgamuros?

La Ley 20/2022 de Memoria Democrática cambió su denominación y lo definió como lugar de memoria democrática.

¿Cuántas personas están enterradas en el Valle de los Caídos?

Según los registros del monumento, más de 33.800 personas de ambos bandos de la Guerra Civil, muchas sin identificar.

¿Dónde está enterrado Franco ahora?

En el cementerio de Mingorrubio, en El Pardo (Madrid), desde su exhumación el 24 de octubre de 2019.

¿Se va a derribar la cruz?

No. El proyecto ganador del concurso de 2025, «La base y la cruz», interviene en el conjunto sin demolición.

Compartir X WhatsApp Facebook