El Código de Justiniano: por qué sigue en nuestras leyes

El Código de Justiniano sigue en nuestras leyes porque fue la base del derecho civil europeo y, a través de él, de los códigos de América Latina. Promulgado en 529 y reeditado en 534, formó con el Digesto, las Instituciones y las Novelas el llamado Corpus iuris civilis. Se redescubrió en Italia hacia 1070, se enseñó en Bolonia y terminó inspirando el Código Napoleónico y el Código Civil que el venezolano Andrés Bello redactó para Chile, copiado luego casi íntegramente por Colombia.

Cuando un abogado en Bogotá, Caracas o Santiago habla de usufructo, servidumbre, mandato o contrato de compraventa, está usando categorías que unos juristas de Constantinopla ordenaron hace catorce siglos. Esta es la historia de cómo llegó hasta aquí.

¿Qué es el Código de Justiniano?

En sentido estricto, el Codex Iustinianus es una recopilación de constituciones imperiales, es decir, de leyes dictadas por emperadores romanos anteriores y por el propio Justiniano. En sentido amplio, la expresión se usa para todo el conjunto legislativo que mandó hacer Justiniano I, emperador de Oriente entre 527 y 565. Ese conjunto tiene cuatro partes:

  • El Código (Codex): las leyes imperiales vigentes, ordenadas por materia.
  • El Digesto o Pandectas: una antología de fragmentos de 38 juristas clásicos, terminada en 533.
  • Las Instituciones: un manual para estudiantes de Derecho, de 533.
  • Las Novelas (Novellae): las leyes nuevas que Justiniano dictó después de 534.

El nombre Corpus iuris civilis, con el que hoy se conoce todo el paquete, no es de Justiniano. Lo popularizó la edición impresa de Dionisio Godofredo en 1583.

¿Cuándo y cómo se hizo el Código de Justiniano?

En febrero de 528, apenas medio año después de llegar al trono, Justiniano firmó la constitución Haec quae necessario, que creó una comisión de diez hombres presidida por Juan de Capadocia. Entre ellos estaba Triboniano, el jurista que acabaría dirigiendo toda la obra.

La comisión trabajó rápido. El primer Código se promulgó el 7 de abril de 529, catorce meses después, con la constitución Summa. Esa primera edición se perdió: de ella solo queda un fragmento de papiro con parte del índice.

Lo que leemos hoy es la segunda edición, el Codex repetitae praelectionis, promulgada el 16 de noviembre de 534 y vigente desde el 30 de diciembre de ese año. Tiene doce libros: el primero trata de la Iglesia y las fuentes del derecho; del segundo al octavo, del derecho privado; el noveno, de los delitos; y del décimo al duodécimo, del derecho administrativo.

Mientras tanto, Triboniano y otro equipo leían y recortaban las obras de los grandes juristas clásicos. El Digesto se terminó en 533. Las Instituciones, escritas por Triboniano con los profesores Teófilo y Doroteo, se publicaron el 21 de noviembre de 533, y ambas obras entraron en vigor el 30 de diciembre de 533. Unas dos terceras partes de las Instituciones son citas literales de un manual del siglo II, el de Gayo.

¿Qué dice el Código de Justiniano? Algunas frases que aún se citan

Las Instituciones empiezan con una definición que generaciones de estudiantes de Derecho han memorizado: «Iustitia est constans et perpetua voluntas ius suum cuique tribuens» («La justicia es la voluntad constante y perpetua de dar a cada uno su derecho»).

Unas líneas después vienen los tres preceptos del derecho: «honeste vivere, alterum non laedere, suum cuique tribuere»: vivir honestamente, no dañar a otro, dar a cada uno lo suyo. La idea de que quien causa un daño debe repararlo, base de la responsabilidad civil moderna, tiene ahí una de sus formulaciones más antiguas.

¿Por qué el Código de Justiniano sigue en nuestras leyes?

La respuesta corta es: porque Europa lo redescubrió cuando necesitaba un derecho común. En Occidente, la obra de Justiniano cayó casi en el olvido tras el siglo VI. Hacia 1070 reaparecieron en el norte de Italia manuscritos del Digesto. El más famoso, la Littera Florentina, pasó de Amalfi a Pisa y después a Florencia, donde todavía se conserva.

En Bolonia, maestros como Pepo e Irnerio empezaron a enseñarlo y a comentarlo con notas en los márgenes, las glosas. De ahí el nombre de glosadores. En el siglo XIII, Acursio reunió esas notas en la Glosa ordinaria, que se convirtió en la lectura obligada. Así nació la universidad europea de Derecho, y con ella el ius commune, el derecho común que se aplicó en buena parte del continente.

Cuando Napoleón mandó redactar el Código Civil francés de 1804, sus autores trabajaron sobre esa tradición romana. El Código Napoleónico, a su vez, fue el modelo de los códigos civiles del siglo XIX en Europa y América.

¿Qué tiene que ver Justiniano con el Código Civil de Colombia?

Mucho, y por una vía con acento venezolano. El Código Civil de Chile fue obra del jurista caraqueño Andrés Bello; se promulgó el 14 de diciembre de 1855 y entró en vigor el 1 de enero de 1857. Bello tenía formación romanista y, según la propia historiografía chilena, se guio especialmente por las Instituciones de Justiniano por su orden y claridad. Para él, en el derecho romano estaba el origen de la legislación civil moderna.

Ese código fue copiado casi íntegramente por Ecuador, El Salvador, Nicaragua, Honduras, Colombia y Panamá. Por eso, buena parte de la arquitectura del derecho civil colombiano —bienes, obligaciones, contratos, sucesiones— desciende en línea directa de las Instituciones que Triboniano firmó en 533.

¿Y en el mundo ortodoxo y en la Iglesia católica?

En Oriente, el derecho de Justiniano se tradujo y resumió en griego. Ese trabajo desembocó en los Basílica («leyes imperiales»), base del derecho bizantino hasta el siglo XV, y en 1345 el juez Constantino Harmenópulo redactó el Hexabiblos, un manual que el nuevo Estado griego usó como derecho civil cuando se independizó en la década de 1820.

La Iglesia occidental, por su parte, adoptó la máxima «ecclesia vivit lege romana»: la Iglesia vive según el derecho romano. El derecho canónico medieval se construyó con herramientas tomadas del Corpus.

Mito y realidad: ¿era un código «moderno»?

Mito: el Código de Justiniano es un monumento a la razón jurídica, neutro y laico, que anticipó los derechos modernos.

Realidad: es una obra profundamente religiosa. La primera ley del Código exige a todos los súbditos del imperio profesar «la religión que el divino apóstol Pedro transmitió a los romanos». El libro primero castiga a herejes, paganos y apóstatas, y quien asistiera a un sacrificio pagano podía ser procesado como si hubiera cometido un homicidio. Es el mismo emperador que, según una leyenda moderna muy difundida, habría «prohibido la reencarnación», algo que analizamos aquí.

Su influencia jurídica es enorme, pero conviene leerlo como lo que fue: el código de un imperio cristiano del siglo VI que acababa de sobrevivir a la revuelta de Niká y que pronto enfrentaría la peste que lleva su nombre.

¿Dónde se puede leer el Código de Justiniano?

La edición crítica de referencia es la de Paul Krüger (1877), dentro de la edición de Mommsen y Krüger del Corpus. En inglés existe la traducción anotada del juez Fred H. Blume, revisada y publicada por Cambridge University Press en 2016. El texto latino de las Instituciones se puede consultar libremente en The Latin Library.

La Littera Florentina se conserva en Florencia. Es probablemente el manuscrito jurídico más influyente de la historia: una copia del siglo VI que, quinientos años más tarde, enseñó Derecho a Europa.

Fuentes: Code of Justinian y Corpus Juris Civilis (fechas de promulgación y transmisión); Institutiones I, 1 (texto latino); Código Civil de Chile (Andrés Bello y su difusión en América Latina).

Preguntas frecuentes

¿Qué es el Código de Justiniano?

Es la recopilación de leyes imperiales romanas ordenada por Justiniano I, promulgada en 529 y reeditada en 534. Junto con el Digesto, las Instituciones y las Novelas forma el Corpus iuris civilis.

¿Cuándo se publicó el Código de Justiniano?

La primera edición se promulgó el 7 de abril de 529. La segunda, la que se conserva, el 16 de noviembre de 534, con vigencia desde el 30 de diciembre de 534.

¿Quién redactó el Código de Justiniano?

Una comisión creada en 528 y presidida por Juan de Capadocia. Su figura principal fue el jurista Triboniano, que dirigió también el Digesto y las Instituciones.

¿Qué influencia tiene el Código de Justiniano hoy?

Fue la base del derecho común europeo desde el siglo XI, del Código Napoleónico y, a través del Código Civil de Andrés Bello, de los códigos civiles de Chile, Colombia, Ecuador y otros países latinoamericanos.

¿Qué significa Corpus iuris civilis?

Significa «cuerpo del derecho civil». El nombre se popularizó con la edición impresa de Dionisio Godofredo en 1583.

¿Qué dice la primera ley del Código de Justiniano?

Ordena que todos los súbditos del imperio practiquen la religión transmitida por el apóstol Pedro a los romanos, es decir, el cristianismo, lo que muestra el carácter religioso del código.

Imagen de portada: página de un manuscrito medieval del Digestum vetus con glosas, Bibliothèque nationale de France (Gallica). Dominio público, vía Wikimedia Commons.

Compartir X WhatsApp Facebook