¿De qué murió Simón Bolívar? Tuberculosis, arsénico y lo que dijo la exhumación de 2010

Simón Bolívar murió el 17 de diciembre de 1830 en la Quinta de San Pedro Alejandrino, cerca de Santa Marta, a los 47 años. Su médico, el francés Alejandro Próspero Révérend, hizo la autopsia y describió lesiones compatibles con tuberculosis pulmonar. Casi dos siglos después, la hipótesis de un asesinato por envenenamiento llevó a exhumar sus restos en 2010, pero la investigación no encontró pruebas que la confirmaran.

La pregunta «¿de qué murió Bolívar?» vuelve cada diciembre y cada vez que la política venezolana desempolva al Libertador. Es una buena pregunta histórica: combina medicina del siglo XIX, documentos de primera mano y una disputa simbólica sobre quién «mató» al padre de cinco naciones.

Los últimos meses del Libertador

En 1830 Bolívar era un hombre derrotado. La Gran Colombia se desintegraba, Venezuela se había separado bajo José Antonio Páez y el Congreso de Bogotá había aceptado su renuncia a la presidencia. En mayo salió de la capital con la intención de embarcarse hacia Europa. Nunca lo hizo: su salud empeoró durante el viaje por el río Magdalena y la costa.

Los testimonios de quienes lo acompañaron coinciden en los síntomas: tos persistente, delgadez extrema, fiebres, expectoración, debilidad progresiva. Llegó a Santa Marta el 1 de diciembre y fue trasladado a la hacienda de San Pedro Alejandrino, propiedad del español Joaquín de Mier, que se la ofreció para descansar.

El 10 de diciembre dictó su testamento y su última proclama, la famosa que termina: «Si mi muerte contribuye para que cesen los partidos y se consolide la unión, yo bajaré tranquilo al sepulcro». Murió una semana después, a la una de la tarde.

Cronología de los últimos días

  • 8 de mayo de 1830: sale de Bogotá rumbo a la costa Caribe.
  • Junio-noviembre: permanece en Cartagena, Turbaco, Barranquilla y Soledad, sin decidirse a embarcar. Recibe la noticia del asesinato de Antonio José de Sucre en Berruecos, que lo afecta profundamente.
  • 1 de diciembre: llega a Santa Marta muy débil, en un bergantín.
  • 6 de diciembre: es trasladado a la Quinta de San Pedro Alejandrino.
  • 10 de diciembre: dicta su testamento y su última proclama; recibe los sacramentos.
  • 17 de diciembre: muere hacia la una de la tarde. Révérend practica la autopsia ese mismo día.

La autopsia de Révérend

Alejandro Próspero Révérend, médico francés que lo atendió en sus últimos días, dejó un boletín médico diario y practicó la autopsia. Describió pulmones con lesiones y cavidades que, con la terminología de la época, apuntaban a la tisis, es decir, tuberculosis pulmonar. Durante más de siglo y medio esa fue la explicación aceptada, y es la que sostienen la mayoría de los historiadores de la medicina.

El propio Révérend publicó años después en París sus notas sobre la enfermedad del Libertador. Su relato es la fuente primaria más importante sobre la muerte de Bolívar.

Hay un detalle que alimentó las dudas posteriores: Révérend era un médico joven, sin gran prestigio en ese momento, y trabajaba con medios muy limitados. Pero su descripción de los órganos, del estado de los pulmones y de la evolución clínica es coherente con lo que hoy se sabe de la tuberculosis avanzada, una enfermedad que en el siglo XIX mataba a una proporción enorme de adultos en Europa y América.

Las hipótesis alternativas

Con el tiempo aparecieron otras explicaciones, algunas médicas y otras políticas:

  • Intoxicación crónica por arsénico. En 2010, el infectólogo estadounidense Paul Auwaerter, de la Universidad Johns Hopkins, presentó en una conferencia clínica sobre personajes históricos la hipótesis de que una exposición prolongada al arsénico —presente entonces en medicamentos y en el agua de algunas regiones— pudo contribuir a su deterioro. No hablaba de asesinato, sino de exposición ambiental o terapéutica.
  • Otras infecciones. Se han propuesto enfermedades micóticas o parasitarias propias del trópico, compatibles con algunos síntomas pulmonares. Ninguna ha sido probada.
  • Envenenamiento intencional. Es la hipótesis política: que sus enemigos, en particular sectores santanderistas o la oligarquía, lo habrían asesinado. El expresidente venezolano Hugo Chávez la defendió públicamente y fue el argumento para la exhumación.

La exhumación de 2010

El 16 de julio de 2010, el gobierno de Venezuela abrió el sarcófago de Bolívar en el Panteón Nacional de Caracas, en una ceremonia transmitida por televisión. Un equipo de científicos forenses tomó muestras para estudios de ADN e investigaciones toxicológicas. El objetivo declarado era confirmar la identidad de los restos y aclarar la causa de muerte.

Los resultados se anunciaron en 2011: se confirmó que los restos correspondían a Bolívar, pero los investigadores no pudieron establecer la causa de muerte con certeza ni hallaron pruebas concluyentes de envenenamiento. El análisis de huesos no permite detectar la tuberculosis pulmonar si no dejó lesiones óseas. En 2012 se presentó además una reconstrucción digital del rostro de Bolívar a partir del cráneo.

Los restos, que habían sido enterrados en la catedral de Santa Marta y trasladados a Caracas en 1842, reposan desde 1876 en el Panteón Nacional. Hoy están en un mausoleo construido junto al antiguo edificio.

Mito y realidad

«Bolívar murió de tristeza». Es una imagen literaria, popularizada entre otros por Gabriel García Márquez en El general en su laberinto (1989). Su estado anímico era muy malo, pero la causa fue una enfermedad física.

«Se demostró que fue envenenado». Falso. La exhumación no encontró pruebas de envenenamiento intencional.

«La autopsia es poco fiable». Es una autopsia de 1830, con los límites de su época, pero hecha por un médico competente y documentada en detalle. Sigue siendo la mejor evidencia.

«Murió solo y olvidado». Murió lejos del poder y con pocos recursos, pero acompañado por oficiales, su sobrino Fernando Bolívar, su médico y un sacerdote que le dio los últimos sacramentos.

Por qué la pregunta no muere

La muerte de Bolívar es, en el fondo, una discusión sobre el sentido de su derrota. Si murió de tuberculosis, su final es el de un hombre enfermo y desengañado; si fue asesinado, se convierte en mártir de una conspiración. Esa segunda lectura ha sido políticamente útil en distintas épocas. La evidencia disponible, sin embargo, apunta a una enfermedad pulmonar crónica, agravada por años de campañas, viajes y desgaste.

Sobre la vida sentimental de esos años, lea nuestro hilo sobre Manuela Sáenz y Bolívar.

Fuentes

Preguntas frecuentes

¿Cuándo y dónde murió Simón Bolívar?

El 17 de diciembre de 1830, en la Quinta de San Pedro Alejandrino, cerca de Santa Marta, Colombia.

¿Qué dijo la autopsia de Bolívar?

El médico Alejandro Próspero Révérend describió lesiones pulmonares compatibles con tuberculosis, la explicación aceptada por la mayoría de historiadores.

¿Envenenaron a Bolívar?

No hay pruebas. La exhumación de 2010 no encontró evidencia concluyente de envenenamiento intencional.

¿Qué edad tenía Bolívar al morir?

Tenía 47 años; había nacido en Caracas el 24 de julio de 1783.

¿Qué novela cuenta los últimos días de Bolívar?

El general en su laberinto (1989), de Gabriel García Márquez, recrea el último viaje de Bolívar por el río Magdalena hasta su muerte en Santa Marta. Es ficción basada en una amplia documentación histórica.

¿Dónde están los restos de Simón Bolívar?

En el Panteón Nacional de Venezuela, en Caracas, donde reposan desde 1876.

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