El Evangelio de Judas es un texto gnóstico del siglo II, conservado en una copia copta del siglo III o IV (el Códice Tchacos), que narra conversaciones secretas entre Jesús y Judas Iscariote en los días previos a la Pascua. No es un relato histórico de lo que hizo Judas. En 2006, National Geographic lo presentó como la rehabilitación de un Judas héroe y amigo predilecto de Jesús; especialistas como April DeConick demostraron después que esa lectura dependía de traducciones discutibles y que el texto presenta a Judas como un ser demoníaco.
Pocas veces un papiro de unas pocas páginas tuvo tanta prensa. El anuncio llegó en vísperas de la Semana Santa de 2006, acompañado de un documental, libros y una campaña mundial. Veinte años después, conviene separar lo que dice el manuscrito de lo que se dijo sobre él.
¿Qué es el Códice Tchacos y dónde apareció?
El Códice Tchacos es un libro de papiro escrito en copto que, según la versión aceptada, fue hallado por campesinos hacia finales de los años setenta en una cueva funeraria de Egipto Medio, en la región de El Minya. Contiene cuatro textos: la Carta de Pedro a Felipe, un texto llamado Santiago (emparentado con el Primer Apocalipsis de Santiago de Nag Hammadi), el Evangelio de Judas y un fragmento de un libro conocido como Alógenes.
Su historia posterior es la de un objeto maltratado por el mercado de antigüedades. Pasó de mano en mano, se ofreció a varios compradores sin éxito y llegó a estar guardado durante unos dieciséis años en la caja de seguridad de un banco en Hicksville, Nueva York, donde la humedad lo deterioró gravemente. En 2000 lo compró la anticuaria suiza Frieda Nussberger-Tchacos, de quien toma el nombre. La Fundación Mecenas de Basilea y la National Geographic Society financiaron su restauración y traducción, con el compromiso de devolverlo al Museo Copto de El Cairo.
La datación por radiocarbono, encargada por National Geographic a la Universidad de Arizona, situó la copia entre los años 220 y 340 aproximadamente. El texto original, en griego, sería anterior, como confirma una fuente del siglo II.
¿Qué dijo Ireneo de Lyon sobre el Evangelio de Judas?
Hacia el año 180, el obispo Ireneo de Lyon escribió una extensa obra contra los grupos que consideraba heréticos. En el libro primero, capítulo 31 de Contra las herejías, describe a una corriente que veneraba a figuras como Caín, Esaú, Coré y los sodomitas, y añade:
«Declaran que Judas el traidor conocía perfectamente estas cosas y que solo él, conociendo la verdad como ningún otro, llevó a cabo el misterio de la traición […]. Presentan una historia ficticia de este tipo, a la que llaman Evangelio de Judas.»
Durante más de 1.800 años, esa línea fue lo único que se sabía del libro. Escritores posteriores llamaron «cainitas» a ese grupo, aunque Ireneo no usa el término. El hallazgo del Códice Tchacos confirmó que existió un texto con ese título, aunque los especialistas discuten si es exactamente el mismo que leyó Ireneo y si coincide con su descripción.
¿Qué dice realmente el Evangelio de Judas?
El texto comienza presentándose como «el relato secreto de la revelación que Jesús pronunció en conversación con Judas Iscariote durante una semana, tres días antes de que celebrara la Pascua». Jesús aparece riéndose de los discípulos mientras celebran la eucaristía, porque creen adorar al verdadero Dios cuando en realidad sirven a un dios inferior. Judas es el único capaz de reconocer el origen de Jesús: «Has venido del reino inmortal de Barbeló».
Buena parte del texto es una cosmología gnóstica de tipo setiano: un Dios supremo invisible, eones, luminarias y un creador menor del mundo material, con nombres como Nebro o Yaldabaot y Saklas. El pasaje más citado está casi al final, cuando Jesús le dice a Judas, en la traducción de National Geographic: «Pero tú los superarás a todos, porque sacrificarás al hombre que me reviste». El texto termina con la entrega: Judas recibe dinero y entrega a Jesús. No hay crucifixión ni resurrección.
¿Era Judas un héroe? La versión de National Geographic de 2006
El 6 de abril de 2006, en una rueda de prensa en Washington, National Geographic presentó la primera traducción, a cargo de Rodolphe Kasser, Marvin Meyer y Gregor Wurst. El mensaje fue claro: Judas no traicionó a Jesús, sino que cumplió su pedido, y por ello sería exaltado sobre los demás discípulos. Judas sería, en palabras de la campaña, el discípulo más fiel. El documental se emitió días después y el libro se convirtió en un éxito de ventas.
Mito y realidad: la crítica de April DeConick
La historiadora April DeConick, de la Universidad Rice, volvió a traducir la transcripción copta publicada por la propia sociedad y llegó a una conclusión opuesta. La resumió en su libro The Thirteenth Apostle (2007) y en una columna en The New York Times del 1 de diciembre de 2007 titulada «Gospel Truth». Sus objeciones principales:
- «Daimon» no es «espíritu». Jesús llama a Judas «decimotercer daimon». National Geographic lo tradujo como «espíritu». DeConick recordó que la palabra habitual para espíritu es pneuma y que en la literatura gnóstica daimon significa siempre «demonio».
- «Separado de», no «apartado para». Según ella, Judas no es puesto aparte para la generación santa, sino separado de ella.
- Una negación desaparecida. El error más grave, escribió, fue una alteración del copto que eliminó un «no»: el original dice que Judas «no ascenderá a la generación santa». National Geographic reconoció ese error, «demasiado tarde para cambiar la percepción pública», según ella.
- El «Decimotercero». En ciertas tradiciones gnósticas, el decimotercer reino es la morada de Yaldabaot, el rey de los demonios. Judas sería su álter ego humano, no un héroe.
Su veredicto: «Judas no solo no es un héroe, es un demonio». Otros especialistas, como Louis Painchaud o Birger Pearson, defendieron lecturas parecidas. El equipo original mantuvo una interpretación más favorable, y el debate sigue abierto, también porque al manuscrito le faltan líneas en puntos clave. Pero el consenso académico se alejó del «Judas bueno» de 2006.
Lo que el texto no hace, en ninguna de sus lecturas, es aportar información histórica sobre el Judas del siglo I: se escribió más de un siglo después de los hechos y responde a los debates teológicos de su tiempo. En eso se parece a otros textos que la gran Iglesia no aceptó, un proceso que explicamos en ¿Prohibió el Concilio de Nicea libros de la Biblia? También el Evangelio de María ofrece una mirada gnóstica sobre otra figura malinterpretada, y la historia de Justiniano y la reencarnación muestra cómo se construyen los mitos sobre lo que «la Iglesia ocultó».
Preguntas frecuentes
¿Qué es el Evangelio de Judas?
Un texto gnóstico del siglo II, conservado en una copia copta de los siglos III-IV dentro del Códice Tchacos, que presenta diálogos secretos entre Jesús y Judas Iscariote.
¿El Evangelio de Judas dice que Judas era bueno?
Así lo presentó National Geographic en 2006, pero especialistas como April DeConick mostraron que el texto llama a Judas «decimotercer daimon» (demonio) y afirma que no ascenderá a la generación santa.
¿Quién encontró el Evangelio de Judas?
Campesinos egipcios lo hallaron hacia finales de los años setenta en la región de El Minya. Lleva el nombre de la anticuaria Frieda Nussberger-Tchacos, que compró el códice en 2000.
¿Qué dijo Ireneo sobre el Evangelio de Judas?
Hacia 180, en Contra las herejías I.31, Ireneo lo llamó una «historia ficticia» usada por un grupo que creía que Judas conocía la verdad y cumplió el «misterio de la traición».
¿El Evangelio de Judas es verdadero?
El manuscrito es auténtico y antiguo, pero no es un testimonio histórico del siglo I: es una obra teológica gnóstica escrita más de cien años después de la muerte de Jesús.
Imagen de portada: página 33 del Códice Tchacos, con el inicio del Evangelio de Judas. Dominio público, vía Wikimedia Commons (reproducción de «The Gospel of Judas. Critical Edition», Washington, 2007).
