Sí, en el sentido de que Constantino se declaró cristiano desde 312, favoreció a la Iglesia y se bautizó antes de morir en 337. Pero su conversión fue gradual y política a la vez: siguió usando símbolos del dios Sol, conservó el título pagano de pontífice máximo y solo recibió el bautismo en su lecho de muerte.

La pregunta divide desde hace siglos a historiadores y polemistas. Para unos, Constantino fue un creyente sincero que cambió la historia de Occidente. Para otros, un general astuto que usó el cristianismo como herramienta de poder. Las fuentes antiguas no permiten una respuesta simple, pero sí separar lo que está documentado de lo que es interpretación.
¿Qué pasó en el Puente Milvio en 312?
El 28 de octubre de 312, Constantino derrotó a su rival Majencio junto al Puente Milvio, a las afueras de Roma, y se quedó con todo el Occidente del imperio. Antes de esa batalla se sitúa el episodio que la tradición considera el inicio de su conversión. Pero hay dos versiones, y no coinciden.
La primera es la de Lactancio, un profesor de retórica cristiano que conocía la corte. En Sobre la muerte de los perseguidores (cap. 44), escrito pocos años después, cuenta que Constantino «fue advertido en sueños de que hiciera pintar el signo celestial de Dios en los escudos de sus soldados». El signo era una X atravesada por una línea vertical curvada en lo alto, es decir, el monograma de Cristo. Puede leerse en la traducción inglesa de New Advent.
¿Vio Constantino una cruz en el cielo?
Esa es la segunda versión, la de Eusebio de Cesarea en su Vida de Constantino (libro I, caps. 28-31), escrita después de la muerte del emperador. Eusebio afirma que Constantino, rezando antes de la campaña, vio hacia el mediodía «el trofeo de una cruz de luz en los cielos, por encima del sol, con la inscripción: vence con esto». De ahí la famosa fórmula latina in hoc signo vinces. Según el relato, todo el ejército presenció el prodigio, y esa noche Cristo se le apareció en sueños y le mandó fabricar un estandarte con ese signo, el lábaro.
Eusebio reconoce que la historia sería difícil de creer si la contara otro, pero asegura que el propio emperador se la relató mucho después «y confirmó su declaración con un juramento». El texto está en la traducción de New Advent.
Las diferencias son importantes. Lactancio, más cercano a los hechos, habla solo de un sueño; Eusebio, unos 25 años después, añade una visión colectiva que nadie más menciona. En su Historia eclesiástica, escrita antes, el propio Eusebio narra la victoria sin citar la visión. Muchos historiadores creen que el relato creció con el tiempo, y algunos proponen que Constantino vio un fenómeno solar real, como un halo, que después se interpretó en clave cristiana. Esto último es una hipótesis.
¿Qué hizo Constantino por los cristianos?
Mucho y muy pronto. En 313, Constantino y el emperador de Oriente, Licinio, acordaron en Milán una política de libertad religiosa para todos y la devolución de los bienes confiscados a los cristianos. Lo que se llama «Edicto de Milán» lo conocemos por una carta de Licinio que copian Lactancio (cap. 48) y Eusebio; puede leerse en el Internet History Sourcebook de Fordham. Conviene notar que no convirtió el cristianismo en religión oficial: eso llegaría con Teodosio en 380.
Además, Constantino:
- Dio a los obispos funciones judiciales y eximió al clero de cargas públicas.
- Financió grandes basílicas, como la de Letrán y la primera de San Pedro en Roma, y la del Santo Sepulcro en Jerusalén.
- Intervino en las disputas internas de la Iglesia: primero en el conflicto donatista del norte de África y después en la crisis de Arrio, para la que convocó el Concilio de Nicea en 325.
- Fundó Constantinopla, inaugurada en 330, como una nueva capital con iglesias desde el principio.
¿Por qué siguió usando símbolos paganos?
Este es el principal argumento de quienes dudan de su conversión. Hasta bien entrados los años 320, sus monedas mostraban al Sol Invictus con la leyenda «al Sol invicto, compañero» (Soli Invicto Comiti). El arco de Constantino en Roma, dedicado por el Senado en 315, atribuye la victoria a la «inspiración de la divinidad» (instinctu divinitatis), una fórmula vaga que podía leer igual un cristiano que un pagano.
En 321 decretó que los jueces, la población urbana y los oficios descansaran en el «venerable día del Sol», aunque permitía trabajar en el campo. El texto se conserva en el Código de Justiniano (3.12.2) y puede leerse en latín en The Latin Library. Para un cristiano era el día de la resurrección; para un pagano, el del Sol. La ambigüedad pudo ser deliberada. Sobre la relación entre el culto solar y las fechas cristianas, puede leerse nuestro artículo sobre por qué la Navidad es el 25 de diciembre.
También mantuvo el título de pontifex maximus, jefe de la religión tradicional romana, que los emperadores conservaron hasta finales del siglo IV. Y no prohibió el paganismo de forma general, aunque sí cerró algunos templos y prohibió sacrificios en ciertos contextos.
¿Qué dice el asesinato de Crispo y Fausta sobre su fe?
En 326, Constantino hizo ejecutar a su hijo mayor, Crispo, y poco después murió su esposa Fausta, según varias fuentes asfixiada en un baño caliente por orden suya. Las causas no están claras. Eusebio, que escribió un panegírico, ni siquiera menciona a Crispo en la Vida de Constantino.
El historiador pagano Zósimo, que escribió hacia el año 500 y era hostil al emperador, da una explicación polémica en su Nueva historia (libro II, 29): Constantino mató a Crispo por sospechar que tenía relaciones con su madrastra Fausta, y como los sacerdotes paganos le dijeron que no había purificación para tales crímenes, se acercó a los cristianos, que le prometían el perdón. Los historiadores consideran que esta cronología es falsa, porque Constantino ya favorecía a los cristianos desde 312, pero el pasaje muestra cómo lo veían sus críticos.
¿Por qué se bautizó en su lecho de muerte?
Constantino recibió el bautismo en mayo de 337, poco antes de morir cerca de Nicomedia. Eusebio cuenta en el libro IV de la Vida de Constantino (caps. 61-62) que, sintiéndose enfermo, pidió el sacramento convencido de que «su alma sería purificada de los errores» que hubiera cometido como mortal.
Retrasar el bautismo era habitual en la época, sobre todo entre quienes ocupaban cargos que obligaban a dictar condenas a muerte: se creía que el bautismo borraba todos los pecados anteriores, y era más seguro recibirlo al final. Por eso el bautismo tardío no prueba por sí solo falta de fe.
Lo que sí resulta irónico es quién lo bautizó: Eusebio de Nicomedia, el obispo que había apoyado a Arrio y que en ese momento tenía gran influencia en la corte. El emperador que convocó Nicea para condenar a Arrio murió bautizado por uno de sus principales aliados.
Entonces, ¿fue sincera su conversión?
Las fuentes no permiten entrar en la conciencia de nadie, y menos en la de un emperador que se presentaba de forma distinta según el público. Lo que se puede decir con bastante seguridad es esto:
- Desde 312, Constantino se consideró protegido por el Dios de los cristianos y lo dijo públicamente.
- Su política favoreció a la Iglesia de forma constante durante 25 años, con un coste político real en un imperio mayoritariamente pagano.
- Su comprensión del cristianismo era la de un militar romano: un Dios poderoso que da la victoria a quien lo honra. Eso no la hace falsa, pero sí distinta de la de un teólogo.
- Usó la religión con fines políticos, como hicieron todos los emperadores antes y después de él.
La mayoría de los historiadores actuales rechaza tanto la imagen de santo de Eusebio como la de cínico absoluto. Su modelo de emperador protector de la Iglesia, que interviene en sus concilios, marcaría a sucesores como Justiniano, dos siglos después.
Preguntas frecuentes
¿Constantino hizo del cristianismo la religión oficial?
No. Legalizó el cristianismo y lo favoreció, pero la religión oficial del imperio llegó con el edicto de Tesalónica de Teodosio I, en 380.
¿Qué significa «in hoc signo vinces»?
«Con este signo vencerás». Es la versión latina de la inscripción que, según Eusebio, Constantino vio en el cielo. En griego se cita como «vence con esto».
¿Quién bautizó a Constantino?
Eusebio de Nicomedia, un obispo cercano a Arrio, poco antes de la muerte del emperador en mayo de 337.
¿Es santo Constantino?
Las iglesias ortodoxas lo veneran como santo, «igual a los apóstoles», junto a su madre Elena. La Iglesia católica venera a santa Elena, pero no incluye a Constantino en su calendario universal.
Fuentes: Lactancio, Sobre la muerte de los perseguidores, 44 y 48; Eusebio de Cesarea, Vida de Constantino I y IV; Edicto de Milán (Fordham); Código de Justiniano 3.12.2; Zósimo, Nueva historia II.