¿Existió Jesús de Nazaret? Es una de las preguntas más buscadas sobre historia antigua. La respuesta corta es que la inmensa mayoría de los historiadores especializados, sean creyentes, agnósticos o ateos, considera que sí existió un predicador judío llamado Jesús, que vivió en Galilea y fue crucificado en Jerusalén bajo el gobernador romano Poncio Pilato. Lo que se debate no es tanto su existencia como qué se puede saber de él con los métodos de la historia. Este artículo resume las fuentes y el estado del consenso.
La diferencia entre el Jesús de la fe y el Jesús histórico
Desde el siglo XVIII, los estudiosos distinguen entre el Cristo de la fe, el que proclaman las Iglesias, y el Jesús histórico, es decir, lo que se puede reconstruir sobre su vida a partir de las fuentes con los mismos criterios que se aplican a cualquier otro personaje de la Antigüedad. Esa búsqueda, a menudo llamada «la búsqueda del Jesús histórico», ha pasado por varias etapas y ha sido practicada por investigadores de todas las convicciones.
La historia no puede confirmar ni negar afirmaciones teológicas, como la resurrección o la divinidad de Jesús. Lo que sí puede hacer es evaluar los testimonios sobre su vida, su contexto y su muerte.
El contexto: Judea y Galilea en el siglo I
Jesús vivió en una región sometida a Roma. Galilea estaba gobernada por Herodes Antipas, hijo de Herodes el Grande, mientras que Judea, con Jerusalén, quedó desde el año 6 bajo administración directa de prefectos romanos. El Templo de Jerusalén era el centro religioso del judaísmo, controlado por una aristocracia sacerdotal que colaboraba con las autoridades romanas.
El judaísmo de la época era diverso: fariseos, saduceos, esenios y otros grupos discutían sobre la Ley, la pureza y la llegada de un tiempo de liberación. En ese ambiente surgieron varios predicadores y profetas populares, algunos de ellos mencionados por Josefo, que terminaron ejecutados por los romanos. La figura de Jesús encaja en ese paisaje, y la investigación moderna insiste en entenderlo como un judío de su tiempo y no como un personaje aislado de su contexto.
La arqueología ha aportado datos sobre ese mundo: excavaciones en Nazaret, Cafarnaúm o Magdala muestran cómo eran las aldeas galileas, y hallazgos como el osario atribuido al sumo sacerdote Caifás ilustran personajes que aparecen en los relatos.
Las fuentes cristianas
Las fuentes más extensas son cristianas. Las cartas de Pablo de Tarso, escritas en las décadas de los años 50 del siglo I, son los textos cristianos más antiguos conservados. Pablo afirma haber conocido a Pedro y a Santiago, a quien llama «hermano del Señor», y menciona la crucifixión.
Los cuatro evangelios canónicos se escribieron, según la datación más extendida, entre los años 70 y 100 aproximadamente. No son biografías en sentido moderno, sino relatos con intención religiosa, y presentan diferencias entre sí. Aun así, los historiadores los tratan como fuentes que conservan tradiciones anteriores, y las analizan críticamente.
Las fuentes no cristianas
Flavio Josefo. El historiador judío, que escribió en Roma hacia el año 93, menciona a Jesús dos veces en sus Antigüedades judías. El pasaje más largo, conocido como Testimonium Flavianum, contiene frases que casi todos los especialistas consideran añadidos cristianos posteriores, como la afirmación de que era el Mesías. La opinión mayoritaria es que Josefo escribió un texto original más neutro que fue retocado. El segundo pasaje, más breve, menciona la ejecución de «Santiago, hermano de Jesús, llamado el Cristo», y la mayoría de los expertos lo considera auténtico.
Tácito. El historiador romano, en sus Anales, escritos hacia el año 116, cuenta que Nerón culpó a los cristianos del incendio de Roma del año 64, y explica que el nombre procede de «Cristo, que bajo el reinado de Tiberio fue ejecutado por el procurador Poncio Pilato». Tácito era hostil a los cristianos, lo que hace improbable que se trate de una interpolación favorable.
Plinio el Joven y Suetonio. Plinio, gobernador en Asia Menor, escribió al emperador Trajano hacia el año 112 sobre los cristianos que cantaban himnos «a Cristo como a un dios». Suetonio menciona disturbios de judíos en Roma «por instigación de Cresto», una referencia cuyo sentido se discute.
Estas menciones son breves y posteriores a los hechos, pero confirman que a comienzos del siglo II autores romanos y judíos daban por hecho que el fundador del movimiento cristiano había sido ejecutado en Judea bajo Pilato.
Qué consideran probable la mayoría de los historiadores
Aunque los detalles se discuten, existe un amplio acuerdo académico en algunos puntos básicos:
- Jesús fue un judío de Galilea, nacido hacia el final del reinado de Herodes el Grande, poco antes del año 4 antes de Cristo según la mayoría de los cálculos.
- Fue bautizado por Juan el Bautista.
- Predicó en Galilea sobre el «reino de Dios» y reunió discípulos.
- Tuvo fama de sanador y exorcista entre sus contemporáneos.
- Fue crucificado en Jerusalén por orden del prefecto romano Poncio Pilato, que gobernó Judea entre los años 26 y 36, probablemente hacia el año 30 o 33.
- Tras su muerte, sus seguidores proclamaron que había resucitado y el movimiento se extendió.
La existencia de Poncio Pilato, por cierto, está confirmada por una inscripción hallada en Cesarea Marítima en 1961.
Mito y realidad
Mito: la mayoría de los historiadores cree que Jesús es un mito. Es al revés. La teoría mitista, según la cual Jesús sería un personaje inventado, existe desde el siglo XVIII, pero es muy minoritaria en el ámbito académico. Especialistas no creyentes, como Bart Ehrman, han escrito libros específicamente para rebatirla.
Mito: no hay ninguna fuente fuera de la Biblia. Existen las de Josefo, Tácito, Plinio y Suetonio, aunque son breves.
Mito: Jesús nació el 25 de diciembre del año 1. La fecha del 25 de diciembre es una tradición litúrgica posterior, y el cálculo del año, realizado por el monje Dionisio el Exiguo en el siglo VI, contiene un error de varios años.
Realidad: para un campesino judío del siglo I sin cargos oficiales, la documentación sobre Jesús es relativamente abundante comparada con la de muchos de sus contemporáneos.
Por qué la pregunta sigue viva
La cuestión del Jesús histórico combina historia, teología y cultura popular, y periódicamente vuelve a la conversación con documentales, hallazgos arqueológicos o falsificaciones, como el llamado papiro de la esposa de Jesús. El consenso académico, sin embargo, se ha mantenido estable durante décadas.
En Codiguillos puedes leer también sobre los evangelios de la infancia de Jesús, el caso del papiro de la esposa de Jesús y los manuscritos del mar Muerto.
Fuentes
- Flavio Josefo, Antigüedades judías, XVIII.3.3 y XX.9.1. Tácito, Anales, XV.44. Plinio el Joven, Cartas, X.96.
- Ehrman, Bart D. Did Jesus Exist? The Historical Argument for Jesus of Nazareth. HarperOne, 2012.
- Meier, John P. Un judío marginal. Nueva visión del Jesús histórico. Verbo Divino.
- Encyclopaedia Britannica: Jesus
- Wikipedia en español: Jesús histórico
Preguntas frecuentes
¿Existió Jesús de Nazaret?
La gran mayoría de los historiadores especializados considera que sí: un predicador judío de Galilea crucificado bajo Poncio Pilato.
¿Qué fuentes no cristianas mencionan a Jesús?
Flavio Josefo, Tácito, Plinio el Joven y, de forma discutida, Suetonio.
¿Cuándo murió Jesús?
Probablemente hacia el año 30 o 33, durante el gobierno de Poncio Pilato en Judea (26-36).
¿Es auténtico el Testimonium Flavianum?
La mayoría de los expertos cree que Josefo escribió un pasaje original sobre Jesús que fue retocado por copistas cristianos.
