
El Tren de Aragua es la organización criminal más conocida que ha producido Venezuela y la única de origen venezolano que logró echar raíces en otros países de la región. Nació como una banda dentro de una cárcel, la de Tocorón, en el estado Aragua, y en poco más de una década pasó a tener células en Colombia, Perú y Chile, a figurar en la lista de organizaciones terroristas de Estados Unidos y a ocupar titulares en media América.
Esta semana volvió a la conversación en Colombia por dos noticias: el 5 de noviembre de 2026 Washington anunció recompensas de hasta 50 millones de dólares por tres de sus presuntos jefes, y la Policía de Bogotá informó del envío a la cárcel de dos integrantes señalados de extorsionar a comerciantes en Kennedy y Engativá. Este artículo reconstruye el origen y la historia del grupo con base en investigaciones periodísticas y documentos oficiales, y separa lo comprobado de lo que todavía se discute.
¿Dónde y cuándo nació el Tren de Aragua?
Nació en el Centro Penitenciario de Aragua, conocido como Tocorón, a unos 30 minutos de Maracay. El diario El País sitúa su origen a finales de la década de 2000; las autoridades estadounidenses, citadas por EFE, hablan de mediados de esa década. No existe un acta de fundación, de modo que la fecha exacta es imposible de fijar.
Sobre el nombre hay una explicación repetida por varias fuentes, aunque no del todo comprobada. Según el centro de investigación InSight Crime, la denominación «puede tener su origen en un sindicato de una obra ferroviaria que nunca concluyó» en Aragua. Es decir, el «tren» no alude a una forma de operar, sino probablemente a un grupo que controlaba empleos y cobros alrededor de una obra pública.
Los tres hombres a los que se atribuye la fundación son Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias «Niño Guerrero»; Yohan José Romero, alias «Johan Petrica», y Larry Amaury Álvarez Núñez, alias «Larry Changa», según la reconstrucción de El País y de InSight Crime.
¿Por qué una cárcel pudo convertirse en su cuartel general?
La respuesta está en el llamado «pranato». En las cárceles venezolanas, los jefes de los presos se conocen como «pranes», un acrónimo que suele explicarse como «preso rematado, asesino nato». InSight Crime documenta que ese modelo se extendió por el sistema penitenciario después de 2011, cuando el recién creado Ministerio del Poder Popular para el Servicio Penitenciario buscó reducir la violencia carcelaria cediendo de hecho el control interno a esas estructuras.
En su informe de 2023 Tren de Aragua: From Prison Gang to Transnational Criminal Enterprise, la organización cita al sociólogo Roberto Briceño León, director del Observatorio Venezolano de Violencia: «El Gobierno decidió esencialmente no hacer nada y entregarles las cárceles a los presos». Aquel ministerio fue dirigido por Iris Varela durante el gobierno de Hugo Chávez.
Niño Guerrero aprovechó ese vacío. Según la BBC, había sido acusado en 2005 de disparar contra un policía que luego murió, fue detenido en 2010, se fugó en 2012 y fue recapturado al año siguiente. De vuelta en Tocorón, consolidó su poder hasta convertirse en el pran más conocido del país. Dentro de la cárcel llegó a haber, según InSight Crime, un zoológico, una piscina, un parque infantil, un restaurante y una discoteca, financiados con las rentas criminales del grupo.
¿Cómo pasó de banda carcelaria a red internacional?
La expansión tuvo tres etapas. La primera fue regional: desde la prisión, el grupo extendió su control al barrio de San Vicente, en Maracay, donde impuso normas de convivencia y llegó a operar una fundación, «Somos el Barrio JK». Tras el asesinato en 2016 del líder de una banda rival, el Tren del Llano, se quedó con parte de sus territorios en Aragua y Guárico.
La segunda etapa fue nacional. A medida que miembros del grupo salían de prisión, por cumplir condena o por fuga, como Larry Changa en 2015, aparecieron estructuras aliadas en otros estados. Johan Petrica se trasladó al estado Bolívar y tomó el control del Sindicato de Las Claritas, una red dedicada a la minería ilegal de oro. El portafolio creció: extorsión, secuestro, trata de personas, contrabando, microtráfico y robo.
La tercera etapa fue transnacional y siguió la ruta del éxodo venezolano. Hacia 2018 el grupo intentó asentarse en la frontera entre el Táchira y Norte de Santander, en La Parada, el primer punto de llegada de miles de migrantes a Colombia. Allí chocó con el ELN y con las Autodefensas Gaitanistas por el control de las trochas. Entre 2018 y 2023, según InSight Crime, construyó células en Colombia, Perú y Chile, con presencia esporádica en Ecuador, Bolivia y Brasil.
InSight Crime subraya un detalle importante: no fue una expansión planificada desde Tocorón. Las células surgieron de manera orgánica entre migrantes y delincuentes que llevaban el nombre del grupo, y los jefes vieron después la oportunidad de coordinarse con ellas. Al principio sus víctimas fueron casi siempre otros venezolanos: migrantes extorsionados, trasladados de forma irregular o sometidos a redes de explotación sexual.
¿Qué pasó con Tocorón en 2023?
El 20 de septiembre de 2023, unos 11.000 policías y militares venezolanos rodearon y tomaron la cárcel. El comunicado oficial hablaba de «desmantelar y poner fin a las bandas de crimen organizado» que operaban desde el penal, sin nombrar al Tren de Aragua. La cúpula, sin embargo, no estaba allí. Organizaciones de la sociedad civil citadas por InSight Crime sostienen que Niño Guerrero fue advertido con antelación y escapó antes de la operación.
El grupo perdió su base, pero no desapareció. Sus células en el exterior siguieron funcionando y, según InSight Crime, la organización empezó a parecerse más a un conjunto de franquicias dispersas que a una estructura jerárquica con un mando central.
¿Qué ha hecho Colombia contra el Tren de Aragua?
Colombia ha sido a la vez territorio de expansión y escenario de capturas importantes. La más relevante fue la de Larry Changa, detenido el 1 de julio de 2024 en Circasia (Quindío), donde vivía con una identidad falsa. Según El País, había llegado al país en 2022 huyendo de la policía chilena y desde aquí seguía dirigiendo la facción de Chile. En julio de 2026 el Gobierno colombiano autorizó su extradición a Chile mediante la resolución 245 de 2026, para responder por asociación ilícita y dos secuestros.
La prensa chilena, entre ella El Mostrador, lo ha relacionado además con los secuestradores del exteniente venezolano Ronald Ojeda, secuestrado y asesinado en Chile en 2024, un caso que la justicia chilena sigue investigando.
Las operaciones contra células menores son frecuentes. El 5 de noviembre de 2026 la Alcaldía de Bogotá informó que un juez envió a la cárcel a alias Rosmer y alias Yoiber, señalados de cobrar entre 200.000 y 400.000 pesos mensuales a comerciantes y bicitaxistas de Kennedy y Engativá. La investigación identificó al menos 16 víctimas.
¿Cómo lo ha combatido Estados Unidos?
En febrero de 2025, el presidente Donald Trump designó al Tren de Aragua como «organización terrorista extranjera». En marzo de ese año invocó la Ley de Enemigos Extranjeros de 1798 con el argumento de que la banda actuaba bajo la dirección de Nicolás Maduro, y deportó a cientos de venezolanos a una cárcel de El Salvador, en muchos casos, según InSight Crime, sin que las autoridades presentaran pruebas concretas de su pertenencia al grupo. Esa misma organización advierte que no hay evidencia sólida de una expansión estructurada del Tren de Aragua dentro de Estados Unidos y que algunos rasgos difundidos, como supuestos tatuajes distintivos, son mitos.
Después de la captura de Maduro por fuerzas estadounidenses el 3 de enero de 2026, la cooperación entre Washington y Caracas cambió el panorama. En junio de 2026, Trump anunció que el Comando Sur había matado a Niño Guerrero en un «ataque cinético» coordinado con el gobierno venezolano, en el sureste del estado Bolívar, según informaron la BBC y El País. Tenía 43 años y pesaba sobre él una acusación de un tribunal federal de Nueva York.
El 5 de noviembre de 2026, el Departamento de Estado ofreció recompensas por un total de hasta 50 millones de dólares por tres presuntos líderes, según El Universal y EFE: 20 millones por Johan Petrica, 15 millones por Giovanni Vicente Mosquera Serrano, alias «El Viejo», que figura en la lista de los diez más buscados del FBI, y 15 millones por Juan Gabriel Rivas Núñez, alias «Juancho», señalado como uno de los jefes del Sindicato de Las Claritas.
¿Quién manda hoy en el Tren de Aragua?
No hay una respuesta cerrada. Con Niño Guerrero muerto y Larry Changa preso, el cofundador que sigue libre es Johan Petrica, a quien InSight Crime menciona como posible sucesor por su control de la minería en Las Claritas, la misma zona donde murió Guerrero. Pero la misma fuente advierte que no está claro cuánta coordinación queda entre las facciones internacionales desde la caída de Tocorón.
El Tesoro estadounidense, por su parte, sancionó a una red de ataques contra cajeros automáticos, conocidos como «jackpotting», que considera una fuente de ingresos del grupo, y a «Juancho» como dirigente de alto rango. Son señales de que, aun debilitado, el nombre del Tren de Aragua sigue asociado a economías criminales activas.
¿El Tren de Aragua sigue existiendo o es una marca?
Las dos cosas. Existe una estructura histórica con jefes identificados, expedientes judiciales en varios países y rentas comprobadas. Pero buena parte de lo que hoy se presenta con ese nombre son, según las autoridades citadas por InSight Crime, imitadores que se aprovechan de la notoriedad de la banda para intimidar a sus víctimas.
La negación tampoco resiste el examen. El entonces canciller venezolano Yván Gil llamó al Tren de Aragua «una ficción mediática internacional», una frase que el gobierno de Chile calificó de insulto, según recordó El País. Los procesos abiertos en Chile, Perú, Colombia y Estados Unidos muestran que se trata de una organización real, aunque su tamaño y su cohesión actuales sean objeto de debate.
Lo que sí parece claro es que el contexto que permitió su crecimiento cambió. El gran flujo migratorio de 2018 a 2022 se redujo o se desvió hacia el norte, donde otras organizaciones ya controlaban el tráfico de personas, y la pérdida de Tocorón le quitó al grupo el refugio que lo hizo único.
Preguntas frecuentes
¿Qué significa el nombre Tren de Aragua?
La explicación más citada es que proviene de un sindicato vinculado a una obra ferroviaria inconclusa en el estado Aragua. InSight Crime la presenta como un origen probable, no comprobado.
¿Quién fundó el Tren de Aragua?
Se atribuye la fundación a Héctor Guerrero Flores, alias Niño Guerrero; Yohan José Romero, alias Johan Petrica, y Larry Amaury Álvarez Núñez, alias Larry Changa, en la cárcel de Tocorón.
¿Está muerto Niño Guerrero?
Sí, según el anuncio de Donald Trump de junio de 2026, confirmado por el gobierno venezolano, murió en una operación conjunta en el estado Bolívar.
¿En qué países opera?
Tiene células permanentes en Venezuela, Colombia, Perú y Chile, y se han reportado actividades en Ecuador, Bolivia y Brasil, según InSight Crime.
¿Cuánto ofrece Estados Unidos por sus líderes?
Hasta 50 millones de dólares en total: 20 millones por Johan Petrica y 15 millones por cada uno de alias El Viejo y alias Juancho.
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Fuentes: InSight Crime, perfil del Tren de Aragua (actualizado en octubre de 2026); InSight Crime, ¿Qué es el Tren de Aragua?; InSight Crime, informe de 2023; BBC Mundo (junio de 2026); El País (01/07/2026); El Universal/EFE (06/11/2026); Alcaldía de Bogotá (05/11/2026).