Historia secreta de Procopio: qué cuenta y por qué no es fiable

La Historia secreta de Procopio de Cesarea es un libro escrito hacia el año 550 por el historiador oficial de Justiniano para decir, en privado, lo contrario de lo que había publicado. Allí describe al emperador como un demonio con forma humana, a la emperatriz Teodora como una cortesana sin escrúpulos y al general Belisario como un marido dominado por su esposa. Nunca se publicó en vida del autor: se descubrió en 1623 en la Biblioteca Vaticana.

Es uno de los textos más citados de la historia bizantina y, a la vez, uno de los menos fiables. Entender por qué existe ayuda a leerlo sin caer en sus trampas.

¿Quién fue Procopio de Cesarea?

Procopio (hacia 500 – hacia 565) era un erudito griego nacido en Cesarea, en Palestina. Acompañó como secretario y consejero al general Belisario en las guerras de Justiniano contra persas, vándalos y godos, y se convirtió en el principal historiador del siglo VI. Escribió tres obras: la Historia de las guerras, en ocho libros; Sobre los edificios, un elogio de las construcciones del emperador, incluida Santa Sofía; y la Historia secreta.

Lo poco que se sabe de su vida procede de sus propios libros y de una entrada de la Suda, una enciclopedia bizantina compuesta después de 975. La fecha de su muerte es incierta: muchos historiadores la sitúan en 554, pero en 562 había un prefecto de Constantinopla llamado Procopio, el mismo que juzgó a Belisario por conspiración. No sabemos si era él.

¿Qué es la Historia secreta de Procopio?

Su título griego, Anékdota, significa literalmente «cosas no publicadas». De ahí viene nuestra palabra «anécdota». El autor dice en el propio texto que quiere contar lo que no pudo incluir en la Historia de las guerras por miedo a represalias. Y lo explica sin rodeos: si lo hubiera escrito antes, las «hordas de espías» de los soberanos lo habrían descubierto «y me habrían dado la muerte más horrible». Añade: «Ni siquiera podía fiarme de mis parientes más cercanos».

La obra cubre más o menos los mismos años que los siete primeros libros de las Guerras y parece escrita después de que estos se publicaran. El consenso actual la fecha hacia el año 550; una minoría prefiere 558.

¿Qué dice Procopio de Justiniano?

Las acusaciones van de lo político a lo sobrenatural. En el plano político, acusa a Justiniano de arruinar a los contribuyentes, de destruir ciudades y de reformar las leyes no para mejorar la justicia sino «simplemente para que todo fuera nuevo y llevara su nombre». Es una frase interesante si se la compara con el prestigio posterior del Código de Justiniano.

En el plano sobrenatural, Procopio afirma que él y otros veían en el emperador y la emperatriz no a seres humanos sino a «verdaderos demonios», que tomaron cuerpo humano para destruir «la raza y las obras de los hombres». Recoge testimonios de cortesanos que juraban haber visto de noche cómo la cabeza de Justiniano desaparecía mientras el resto del cuerpo seguía caminando, para luego volver a unirse «tan extrañamente como se había ido».

Las cifras también son desmesuradas. Sobre las guerras de África escribe que decir que murieron cinco millones de hombres solo en Libia «no sería contar ni la mitad». Y, recorriendo los territorios despoblados, llega a calcular que Justiniano mató a «una miríada de miríadas de miríadas» de personas, un número que algunas traducciones vierten como «un billón».

¿Por qué un historiador oficial escribió contra su emperador?

Hay varias explicaciones y no se excluyen. Procopio parece alineado con la aristocracia senatorial que detestaba la política fiscal de Justiniano. Su relación con Belisario se enfrió con los años, como sugieren tanto las Guerras como la Historia secreta.

Una hipótesis más práctica sostiene que el manuscrito era un seguro: si Justiniano caía, el texto podía ofrecerse al nuevo gobernante como prueba de que su autor nunca había sido un adulador. El emperador sobrevivió a todas las crisis y el libro se quedó en el cajón.

El historiador Anthony Kaldellis propone otra lectura: la obra denuncia la naturaleza tiránica del régimen mostrando cómo la vida privada desordenada de los gobernantes se impone al interés público. Averil Cameron, en cambio, defiende que las tres obras de Procopio forman un discurso continuo, menos contradictorio de lo que parece a primera vista.

¿Cómo se descubrió la Historia secreta?

Su existencia se conocía por la Suda, que en el siglo X mencionaba unas «obras no publicadas» de Procopio con «comedia» y «crítica» contra Justiniano, Teodora, Belisario y Antonina. El manuscrito apareció en 1623 en la Biblioteca Vaticana, y lo publicó Niccolò Alamanni. Hubo un detalle revelador: Alamanni omitió el capítulo 9, el que narra con detalle explícito la juventud de Teodora. Siglo y medio después, Edward Gibbon hizo algo parecido en su historia de la decadencia de Roma: escribió que las artes de Teodora debían quedar «veladas en la oscuridad de una lengua erudita» y citó el pasaje en griego.

Mito y realidad: ¿es fiable la Historia secreta?

Mito: la Historia secreta es la verdad oculta de la corte bizantina, lo que nadie se atrevía a decir.

Realidad: es una fuente valiosa, pero sobre todo como documento de la hostilidad que generaba el régimen. Su género tiene mucho de invectiva, un tipo de texto retórico que exagera por definición. Un ejemplo concreto: la historia de que Antonina, esposa de Belisario, tuvo un romance con su hijo adoptivo Teodosio solo aparece en Procopio. No hay ninguna otra prueba contemporánea de que Antonina tuviera amantes, y el historiador David Alan Parnell considera el relato muy improbable.

Lo mismo vale para la imagen de Teodora. Muchos datos sobre su pasado como actriz son plausibles, pero los detalles más escandalosos provienen de un autor que la consideraba un demonio. Usar la Historia secreta como biografía literal es como reconstruir la vida de un político solo con los panfletos de sus enemigos.

Lo que sí podemos aprender del libro

La Historia secreta sirve para saber qué se decía en voz baja en Constantinopla, qué temía una élite que se sentía expoliada y cómo un historiador podía escribir dos versiones opuestas de los mismos hechos. También muestra algo que los lectores actuales reconocerán: el discurso oficial y el rumor privado conviven, y ambos dejan huella en los archivos. Procopio relata incluso la peste que estuvo a punto de matar al emperador en 542.

Fuentes: Procopio, Historia secreta (traducción inglesa en el Internet Medieval Sourcebook, Fordham University); Procopius (Suda, fechas, descubrimiento de 1623, interpretaciones de Kaldellis y Cameron); Anthony Kaldellis, Procopius of Caesarea: Tyranny, History and Philosophy at the End of Antiquity.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la Historia secreta de Procopio?

Es un libro escrito hacia 550 por Procopio de Cesarea, historiador de Justiniano, en el que critica con dureza al emperador, a Teodora, a Belisario y a Antonina. No se publicó en vida del autor.

¿Cuándo se descubrió la Historia secreta?

En 1623, en la Biblioteca Vaticana. La publicó Niccolò Alamanni, que omitió el capítulo 9 por su contenido explícito sobre Teodora.

¿Qué significa «Anékdota»?

En griego significa «cosas no publicadas». De esa palabra procede el término «anécdota».

¿Es fiable la Historia secreta?

Solo en parte. Es un texto de invectiva que exagera y mezcla rumores con hechos; varios episodios, como el supuesto romance de Antonina con su hijo adoptivo, no tienen confirmación en otras fuentes.

¿Qué otras obras escribió Procopio?

La «Historia de las guerras», en ocho libros, y «Sobre los edificios», un elogio de las construcciones de Justiniano.

¿Por qué Procopio llamó demonio a Justiniano?

Afirma que él y otros veían en Justiniano y Teodora «verdaderos demonios» con forma humana, e incluye relatos de cortesanos que decían haber visto desaparecer la cabeza del emperador por la noche.

Imagen de portada: «La emperatriz Teodora en el Coliseo», Jean-Joseph Benjamin-Constant. Dominio público, vía Wikimedia Commons.

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