Entre 1819 y 1831 existió un país que hoy correspondería a Colombia, Venezuela, Ecuador y Panamá, con partes de Perú, Brasil y Guyana en disputa. Se llamaba simplemente República de Colombia, aunque los historiadores la llaman Gran Colombia para distinguirla de la actual. Fue el gran proyecto político de Simón Bolívar y se deshizo en menos de una década. Sus causas no se reducen a la traición de un caudillo ni a la ingratitud de los pueblos: fueron estructurales, y vale la pena entenderlas.
Cómo nació
La idea de unir la antigua Capitanía General de Venezuela y el Virreinato de la Nueva Granada venía de Francisco de Miranda, que usó el nombre «Colombia» para toda la América hispana. Bolívar la retomó con un argumento práctico: separados, los territorios serían débiles frente a una reconquista española; unidos, tendrían peso internacional.
El Congreso de Angostura, reunido en la actual Ciudad Bolívar, aprobó el 17 de diciembre de 1819 la Ley Fundamental que creaba la República de Colombia, pocos meses después de la victoria de Boyacá. En 1821 el Congreso de Cúcuta aprobó la Constitución que organizó el nuevo Estado: un gobierno centralista con capital en Bogotá, Bolívar como presidente y el neogranadino Francisco de Paula Santander como vicepresidente encargado del gobierno mientras el Libertador seguía en campaña.
Con la batalla de Carabobo en 1821, Venezuela quedó prácticamente liberada; Panamá se unió ese mismo año, y Quito y Guayaquil se incorporaron tras la batalla de Pichincha de 1822. El país se dividió en departamentos agrupados en tres grandes distritos: Venezuela, Cundinamarca y Quito.
Primera causa: centralismo contra regiones
El problema de fondo fue político. La Constitución de Cúcuta concentró el poder en Bogotá, una ciudad que para un caraqueño o un quiteño estaba a semanas de viaje. Las élites de Caracas, que habían sido cabeza de su propia capitanía, aceptaron mal depender de funcionarios neogranadinos. En Quito y Guayaquil pasaba algo similar.
A esto se sumaba que la Constitución preveía no ser reformada hasta 1831. Quienes querían un sistema federal o más autonomía regional no tenían una vía legal inmediata para conseguirlo, lo que empujó el conflicto hacia la rebelión.
Segunda causa: los caudillos militares
La guerra de independencia había creado una generación de jefes militares con prestigio, tropas leales y poder regional. En Venezuela, el más importante era José Antonio Páez, el jefe de los llaneros. En 1826, cuando el Congreso en Bogotá lo llamó a juicio por abusos en el reclutamiento en Caracas, Páez se negó a acatar la orden y se rebeló, con apoyo de sectores de la élite caraqueña y valenciana. El movimiento fue conocido como La Cosiata.
Bolívar regresó desde el Perú, viajó a Venezuela y, en lugar de castigar a Páez, lo perdonó y lo confirmó en el mando a comienzos de 1827. La decisión evitó una guerra civil inmediata, pero mostró que la autoridad de Bogotá dependía de los acuerdos personales con los caudillos. Santander y los civilistas neogranadinos la vieron como una afrenta a la ley.
Tercera causa: Bolívar contra Santander
La ruptura entre Bolívar y Santander fue decisiva. Santander defendía el gobierno de las leyes y la Constitución de Cúcuta; Bolívar, impresionado por la anarquía, se inclinaba por un poder ejecutivo fuerte, como el de la Constitución que redactó para Bolivia en 1826, con presidencia vitalicia.
En 1828 se reunió la Convención de Ocaña para reformar la Constitución. Bolivarianos y santanderistas no lograron ponerse de acuerdo y los partidarios de Bolívar se retiraron, dejando la convención sin quórum. Poco después Bolívar asumió poderes dictatoriales mediante el Decreto Orgánico de agosto de 1828.
La noche del 25 de septiembre de 1828 un grupo de conspiradores atacó el palacio presidencial en Bogotá para asesinar a Bolívar, que logró escapar por una ventana con ayuda de Manuela Sáenz. Santander fue acusado de estar al tanto, condenado a muerte y luego desterrado. El episodio dejó heridas profundas en la clase política neogranadina.
Cuarta causa: deudas y economía
La guerra había arruinado la economía. El nuevo Estado contrajo préstamos en Londres en 1822 y 1824 que se volvieron imposibles de pagar, y la quiebra de la casa que administraba parte de los fondos agravó la crisis. Los ejércitos seguían siendo grandes y costosos, los impuestos impopulares y el comercio interno débil. Cada región tenía la sensación de pagar por las otras.
Quinta causa: la geografía
Sin caminos, ríos navegables conectados ni telégrafo, gobernar desde Bogotá un territorio que iba del Orinoco al Pacífico y de Panamá al sur de Ecuador era una tarea casi imposible. Las noticias tardaban semanas en llegar. Los intereses económicos de Venezuela, orientados al Caribe, tenían poco que ver con los de Quito, orientados al Pacífico y a la sierra. La geografía no causó sola la separación, pero hizo muy difícil sostener la unión.
1830: el año de la ruptura
La guerra con el Perú en 1828 y 1829, por la disputa de Guayaquil y otros territorios, desgastó aún más al gobierno. En noviembre de 1829 una asamblea en Caracas pidió la separación de Venezuela. En 1830 un congreso reunido en Valencia proclamó la nueva República de Venezuela, con Páez como figura dominante, y aprobó una Constitución en septiembre de ese año.
En Bogotá, el Congreso Admirable intentó una última Constitución en 1830, pero Bolívar, enfermo y desgastado, delegó el mando en marzo, vio aceptada su renuncia en mayo y salió de la capital. El 13 de mayo de 1830 Quito declaró su separación y nació el Estado del Ecuador bajo el general Juan José Flores. El 4 de junio fue asesinado en Berruecos Antonio José de Sucre, el sucesor natural de Bolívar. El Libertador murió en Santa Marta el 17 de diciembre de 1830. En 1831 la parte central se reorganizó como Estado de la Nueva Granada, con la Constitución de 1832.
Mito y realidad
Mito: la Gran Colombia se disolvió por la traición de Santander o de Páez. Ambos jugaron papeles clave, pero la separación tuvo apoyo amplio en las élites regionales y causas estructurales.
Mito: Bolívar quería coronarse rey. Hubo planes de algunos ministros en 1829 para buscar un príncipe europeo como sucesor, y Bolívar los desautorizó. Sí defendía una presidencia vitalicia, lo que sus adversarios veían como monarquía encubierta.
Realidad: la unión fue un proyecto de guerra que no encontró una fórmula política para la paz.
Lo que dejó
La Gran Colombia dejó instituciones, una bandera común con franjas amarilla, azul y roja que conservan Colombia, Venezuela y Ecuador, y un sueño de integración que reaparece periódicamente en los discursos políticos. También dejó disputas fronterizas que tardaron un siglo en resolverse. Para entender por qué Venezuela y Colombia son, al mismo tiempo, hermanas y rivales, hay que volver a esa década.
Más sobre este periodo en Codiguillos: Manuela Sáenz y Bolívar, ¿De qué murió Simón Bolívar? y el Puente Internacional Simón Bolívar.
Fuentes
- Bushnell, David. El régimen de Santander en la Gran Colombia. Bogotá: El Áncora, 1985.
- Lynch, John. Simón Bolívar. Barcelona: Crítica, 2006.
- Wikipedia en español: Gran Colombia
- Wikipedia en español: Disolución de la Gran Colombia
- Encyclopaedia Britannica: Gran Colombia
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se disolvió la Gran Colombia?
Entre 1830 y 1831. Venezuela se separó en 1830 con el Congreso de Valencia, Ecuador el 13 de mayo de 1830 y la Nueva Granada se reorganizó en 1831.
¿Qué países formaban la Gran Colombia?
Los territorios de las actuales Colombia, Venezuela, Ecuador y Panamá, además de zonas hoy pertenecientes a Perú, Brasil y Guyana.
¿Qué fue La Cosiata?
La rebelión de José Antonio Páez en Venezuela en 1826 contra el gobierno de Bogotá, considerada el inicio del proceso de separación.
¿Cuál fue la capital de la Gran Colombia?
Bogotá, aunque la república se proclamó en Angostura en 1819 y su primera Constitución se aprobó en Cúcuta en 1821.
