
Juan Vicente Gómez gobernó Venezuela durante 27 años, de 1908 a 1935. Ningún otro gobernante venezolano ha mandado tanto tiempo de forma continua. Llegó al poder con un golpe contra su compadre y jefe, Cipriano Castro, y murió en su cama en Maracay, todavía al mando. En ese tiempo el país pasó de ser una república agraria, endeudada y desgarrada por guerras civiles a ser el mayor exportador de petróleo del mundo.
Su figura sigue dividiendo a los historiadores. Para unos fue el constructor del Estado moderno venezolano: pagó la deuda externa, acabó con los caudillos regionales y creó un ejército nacional. Para otros fue un tirano que llenó las cárceles de presos con grillos, repartió el subsuelo entre su familia y sus amigos y se hizo el hombre más rico del país. Las dos cosas son ciertas, y esta biografía intenta contarlas juntas.
¿Quién fue Juan Vicente Gómez?
Juan Vicente Gómez Chacón nació el 24 de julio de 1857 en la hacienda La Mulera, en el estado Táchira, cerca de la frontera con Colombia. Fue el hijo mayor de Pedro Cornelio Gómez y Hermenegilda Chacón, una familia de propietarios rurales de los Andes. Tuvo muy poca instrucción formal y pasó su juventud entre el ganado y el comercio de café, oficios que nunca abandonó: siguió siendo ganadero hasta el final de su vida.
En la década de 1880 conoció a Cipriano Castro, un caudillo tachirense más joven que él y con ambiciones nacionales. Esa amistad marcó su destino. Cuando Castro se exilió en Colombia en la década de 1890, Gómez lo acompañó y financió parte de sus aventuras con su propio dinero, según la mayoría de sus biógrafos.
De la Revolución Restauradora a la vicepresidencia
En mayo de 1899 Castro invadió Venezuela desde Colombia con un pequeño ejército de andinos: la llamada Revolución Liberal Restauradora. Gómez iba como segundo jefe. La columna atravesó Táchira, Mérida, Trujillo, Lara, Yaracuy y Carabobo y entró en Caracas el 22 de octubre de 1899. Comenzaba así la llamada hegemonía andina, el periodo en que los gobernantes tachirenses dominaron la política venezolana durante casi medio siglo.
Castro lo nombró segundo vicepresidente en 1901 y luego primer vicepresidente. Pero Gómez se ganó su fama en la guerra. Entre 1901 y 1903 dirigió las tropas del gobierno contra la Revolución Libertadora, la última gran sublevación de los caudillos regionales, financiada por el banquero Manuel Antonio Matos. La batalla de Ciudad Bolívar, en julio de 1903, cerró esa guerra y le valió el apodo de «el Pacificador».
Su popularidad entre los militares despertó la desconfianza de Castro. Durante «La Aclamación» de 1906, cuando Castro fingió retirarse para medir lealtades, y en el episodio conocido como «La Conjura», los castristas acusaron a Gómez de conspirar. Él guardó silencio y esperó.
El golpe de 1908: cómo llegó al poder
La ocasión llegó en noviembre de 1908. Castro, enfermo, viajó a Alemania para operarse y dejó a Gómez a cargo de la presidencia. El 19 de diciembre de 1908, con el argumento de que los partidarios de Castro planeaban asesinarlo, Gómez tomó el control del gobierno y le impidió volver al país. Castro murió en el exilio, en Puerto Rico, en 1924.
El cambio fue bien recibido fuera de Venezuela. Castro estaba enfrentado con varias potencias: en 1902 su negativa a pagar las deudas había provocado el bloqueo naval de las costas venezolanas por Alemania, Gran Bretaña e Italia. A los pocos días del golpe llegaron a La Guaira tres buques de guerra de Estados Unidos con un enviado especial, William I. Buchanan, para negociar la normalización de relaciones. Gómez liberó presos políticos, permitió el regreso de exiliados y prometió respetar las libertades. Fue una tregua corta.
Cómo gobernó: presidentes títeres y Maracay
Gómez cuidó siempre las formas constitucionales, aunque nunca las respetó en el fondo. Se hizo elegir por el Congreso y reformó la Constitución siete veces para ajustar los periodos y las reglas a su conveniencia. En 1913, cuando debía entregar el poder, suspendió las elecciones con el argumento de una supuesta invasión de Castro. Al año siguiente una nueva Constitución separó al «presidente electo» y comandante en jefe del Ejército, que era él, de un presidente provisional que despachaba los asuntos civiles: Victorino Márquez Bustillos ocupó ese papel entre 1914 y 1922. Entre 1929 y 1931 lo ejerció Juan Bautista Pérez, a quien el Congreso obligó a renunciar cuando Gómez decidió volver a la presidencia formal.
Lo importante es que el poder real nunca cambió de manos. Gómez gobernaba desde Maracay, en el estado Aragua, donde tenía sus haciendas, su cuartel y su corte. Caracas era la capital formal; Maracay, la del poder. Allí levantó hoteles, una plaza de toros, un zoológico y la infraestructura de la naciente aviación militar.
El petróleo y la deuda externa
El rasgo económico decisivo de su gobierno fue el petróleo. En 1914 el pozo Zumaque I, en Mene Grande (estado Zulia), inauguró la explotación comercial. En diciembre de 1922 el reventón del pozo Barroso II, en La Rosa, cerca de Cabimas, escupió crudo durante días y anunció al mundo el tamaño de las reservas del lago de Maracaibo. A finales de esa década Venezuela ya era el primer exportador de petróleo del mundo. Lo contamos con más detalle en nuestra historia del petróleo en Venezuela.
El régimen entregó grandes extensiones del país en concesiones. Muchas fueron primero a familiares y allegados del dictador, que luego las revendían a las compañías extranjeras, sobre todo a la Royal Dutch Shell y a las estadounidenses. El historiador Miguel Tinker Salas explicó a la BBC Mundo que el Estado dio concesiones a la élite local y que esta las vendió a extranjeros porque los venezolanos no tenían recursos ni maquinaria para explotarlas. La regalía se fijó al principio en torno al 7 %.
Hubo un intento de poner condiciones más duras. El ministro de Fomento Gumersindo Torres impulsó en 1920 una ley de hidrocarburos más exigente con las empresas. Tras sus protestas, el Congreso aprobó leyes más favorables en 1921 y 1922, y Torres salió del ministerio. Esa historia de presiones aparece documentada en el libro de B. S. McBeth Juan Vicente Gómez and the Oil Companies in Venezuela (Cambridge University Press).
Al mismo tiempo, Gómez manejó las finanzas con un conservadurismo de hacendado. Con su ministro de Hacienda Román Cárdenas centralizó la recaudación y fue amortizando la deuda heredada de un siglo de guerras. En 1930, en plena Gran Depresión, anunció que Venezuela había cancelado la totalidad de su deuda externa. El bolívar se convirtió en una de las monedas más sólidas de la región.
Carreteras, ejército y Estado
Con el dinero del petróleo, el régimen construyó la primera red de carreteras modernas del país, entre ellas la Trasandina, que unió Caracas con San Antonio del Táchira. También fundó la aviación militar en Maracay y profesionalizó las Fuerzas Armadas con una academia militar y un ejército nacional que sustituyó a las montoneras de los caudillos regionales.
Ese fue quizá su legado más duradero: después de Gómez, en Venezuela no hubo más guerras civiles entre caudillos. La paz, sin embargo, fue la paz de un cuartel.
Represión: La Rotunda, los grillos y el exilio
El gomecismo fue una dictadura en el sentido pleno. No hubo partidos políticos legales, la prensa vivía censurada y la policía política tenía informantes por todas partes. Los opositores terminaban en La Rotunda, la cárcel de Caracas, o en el Castillo Libertador de Puerto Cabello, donde muchos presos pasaron años con grillos de hierro en los tobillos. Otros murieron en prisión y miles se fueron al exilio.
La censura tuvo costos también sanitarios. Durante la pandemia de gripe de 1918, el gobierno restringió la información en la prensa y Gómez se retiró a su hacienda durante meses. Las estimaciones de muertes en Venezuela superan las 25.000.
Las rebeliones armadas fracasaron una tras otra. En 1929 el general José Rafael Gabaldón se alzó en Portuguesa, y ese mismo año la expedición del vapor Falke, organizada desde Europa por el general Román Delgado Chalbaud, desembarcó en Cumaná: Delgado Chalbaud murió en el combate y la invasión fracasó.
La Generación del 28
El desafío que más pesó a largo plazo no vino de los generales, sino de los estudiantes. En febrero de 1928, durante la Semana del Estudiante organizada por la Federación de Estudiantes de Venezuela, un grupo de universitarios convirtió los actos en una protesta abierta contra el régimen. Varios fueron encarcelados, y en abril un grupo de jóvenes oficiales y estudiantes intentó un alzamiento en Caracas que también fracasó.
De ese grupo salió la dirigencia política del siglo XX venezolano: Rómulo Betancourt, Jóvito Villalba, Raúl Leoni, Miguel Otero Silva, Gustavo Machado y el poeta Andrés Eloy Blanco, entre otros. Años después fundarían los partidos que construyeron la democracia, desde Acción Democrática hasta el Partido Comunista. Betancourt escribiría luego que Gómez fue «el instrumento» del control extranjero sobre la economía venezolana.
Su vida personal: ¿cuántos hijos tuvo?
Gómez nunca se casó. Tuvo dos compañeras estables: Dionisia Bello, con quien tuvo siete hijos, y Dolores Amelia Núñez de Cáceres, con quien tuvo otros ocho o nueve, según la fuente. A ellos se suman decenas de hijos fuera de esas uniones: las cifras que circulan van de 60 a cerca de 100, y ninguna está documentada con precisión. Muchos de sus hijos, hermanos y sobrinos ocuparon cargos públicos, y el nepotismo fue una de las acusaciones constantes contra el régimen.
La familia también tuvo su drama. En 1923 su hermano Juan Crisóstomo Gómez, vicepresidente y gobernador de Caracas, fue asesinado a puñaladas en su habitación del palacio de Miraflores. El crimen, ligado a las rivalidades internas por la sucesión, nunca se aclaró del todo.
¿De qué murió Juan Vicente Gómez?
Gómez murió en Maracay a causa de una enfermedad de la próstata. La fecha oficial es el 17 de diciembre de 1935, el mismo día del aniversario de la muerte de Simón Bolívar. Algunos testimonios sostienen que murió antes y que el anuncio se hizo coincidir con la efeméride bolivariana, pero no hay una prueba concluyente de esa versión.
Su muerte desató saqueos contra las propiedades de los gomecistas en varias ciudades. Le sucedió su ministro de Guerra, el general Eleazar López Contreras, que abrió una transición gradual: liberó presos, permitió el regreso de exiliados y toleró el debate público, aunque con límites. En 1936 el Congreso aprobó el Acuerdo Confiscatorio, que pasó a manos de la Nación los bienes de Gómez y de sus herederos por considerarlos adquiridos con fondos públicos, según la cronología de historia de Venezuela de la Fundación Empresas Polar. Entre esos bienes había haciendas, fábricas e industrias en Maracay y otros estados.
El legado de Gómez: ¿tirano o constructor del Estado?
El debate no se ha cerrado. Sus defensores destacan que acabó con el ciclo de guerras civiles del siglo XIX, pagó la deuda, ordenó la Hacienda y dejó un Estado con ejército, carreteras e ingresos propios. Sus críticos recuerdan que todo eso se hizo sin libertades, con torturas y con un enriquecimiento personal que lo convirtió en el hombre más rico del país. La Enciclopedia Británica lo describe como uno de los hombres más ricos de Sudamérica.
Hay además una lectura de largo plazo. Gómez sentó las bases del petroestado: un gobierno que vive de la renta del subsuelo y no de los impuestos de sus ciudadanos. Esa relación definió la política venezolana durante el resto del siglo, desde el fin de la dictadura de Pérez Jiménez hasta el Pacto de Punto Fijo. Y la figura del hombre fuerte que promete orden a cambio de libertad reapareció con Marcos Pérez Jiménez en los años cincuenta.
La literatura también lo juzgó. La novela Doña Bárbara, de Rómulo Gallegos, se publicó en 1929, en pleno gomecismo, y suele leerse como una alegoría de la barbarie caudillista. Gallegos prefirió el exilio antes que aceptar un cargo que el régimen le ofrecía.
Cronología breve
- 1857: nace en La Mulera, Táchira, el 24 de julio.
- 1899: acompaña a Cipriano Castro en la Revolución Restauradora; toman Caracas el 22 de octubre.
- 1903: derrota a la Revolución Libertadora en Ciudad Bolívar.
- 1908: el 19 de diciembre desplaza a Castro y asume el poder.
- 1914: pozo Zumaque I; comienza la era petrolera.
- 1922: reventón del Barroso II en La Rosa, Zulia.
- 1928: protestas de la Generación del 28.
- 1930: anuncia el pago total de la deuda externa.
- 1935: muere en Maracay; la fecha oficial es el 17 de diciembre.
- 1936: el Congreso confisca sus bienes.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos años gobernó Juan Vicente Gómez?
Veintisiete años, desde el golpe del 19 de diciembre de 1908 hasta su muerte en diciembre de 1935. En algunos tramos dejó la presidencia formal en manos de otros, pero siguió mandando como comandante en jefe del Ejército.
¿Por qué le decían «el Benemérito» y «el Bagre»?
«El Benemérito» era el título oficial que le dieron el Congreso y sus partidarios. «El Bagre» era el apodo de sus adversarios, por su bigote y su aspecto. También lo llamaron «el Tirano de los Andes».
¿Juan Vicente Gómez era colombiano?
No. Nació en el Táchira venezolano, aunque cerca de la frontera, y vivió temporadas en Colombia durante el exilio de Castro. Su familia era venezolana.
¿Qué hizo Juan Vicente Gómez por Venezuela?
Pagó la deuda externa, creó un ejército nacional, abrió carreteras como la Trasandina y organizó la industria petrolera. Lo hizo bajo una dictadura sin libertades políticas y con dura represión.
¿Dónde está enterrado?
En el cementerio de Maracay, la ciudad desde la que gobernó.
Sigue leyendo: la biografía de Carlos Andrés Pérez; la biografía de Hugo Chávez; la historia de la Plaza Washington de Caracas; el Viernes Negro de 1983.
Fuentes: Juan Vicente Gómez (Wikipedia en español); Encyclopaedia Britannica; Encyclopedia of Latin American History and Culture, vía Encyclopedia.com; B. S. McBeth, Cambridge University Press; BBC Mundo; Fundación Empresas Polar, cronología 1936. Bibliografía de referencia: Manuel Caballero, Gómez, el tirano liberal (Alfa, 2004); Elías Pino Iturrieta, Venezuela metida en cintura, 1900-1945 (UCAB, 1998).